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El teniente coronel Balas confirma que la red Ábalos-Koldo-Aldama tenía «acceso total» a las altas instancias del Estado

Revelaciones demoledoras en el juicio del caso mascarillas hoy en el Tribunal Supremo de Antonio Balas que implican a Sánchez

El teniente coronel Antonio Balas, jefe de la investigación de la UCO de la Guardia Civil, ha declarado este lunes en el Tribunal Supremo que la trama corrupta liderada por José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama disponía de una capacidad de penetración «total» en las instituciones públicas, alcanzando incluso al presidente Pedro Sánchez. Balas ha detallado cómo esta red permeaba desde la Policía y Guardia Civil hasta estamentos de «muy alto nivel», facilitando favores y negocios ilícitos durante la pandemia.

Aldama paga, Ábalos abre puertas y Koldo ejecuta

Según el testimonio de Balas, Aldama era «el que paga y el que manda», exigiendo con contundencia salvoconductos y acciones a Koldo, quien actuaba como «alter ego» del exministro.

Ábalos, descrito como la «pieza angular», era esencial: «Sin él no habrían podido hacer casi ninguna de las cuestiones que emprendieron», ha afirmado el agente, subrayando que el exministro «abre negocios» y «lleva a Aldama donde no pueden llegar solos». Ejemplos incluyen la nota de prensa de Air Europa para Javier Hidalgo o el programa del viaje de Delcy Rodríguez, aprobado tras acceso directo a Sánchez.

La UCO ha expuesto pruebas como el uso de la palabra clave «café» para comunicaciones seguras, la compra de un chalé en La Alcaidesa para Ábalos y pagos mensuales de 10.000 euros a Koldo incluso tras su salida del Ministerio. Balas ha recalcado: «El acceso a las altas instancias es total», dejando al exministro visiblemente alterado en el banquillo.

Fiscalía Anticorrupción pide hasta 24 años y ramificaciones abiertas

La Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos, 19,5 para Koldo (hasta 30 según el PP) y 7 para Aldama, quien colabora con la justicia.

El juicio, en su cuarta semana, revela una organización criminal con «gran capacidad de permear administraciones», y Balas advierte que «quedan muchas líneas de investigación abiertas».

Estas declaraciones refuerzan la gravedad del caso Koldo, un escándalo de corrupción en contratos de mascarillas que salpica al núcleo del PSOE y cuestiona la integridad de la cúpula gubernamental durante la crisis sanitaria.

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