La UDEF halló el dinero en lugares insólitos como una bolsa de golf, un radiador y cajas de mudanza en un piso de Madrid
La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) intervino 286.000 euros en efectivo al empresario Julio Martínez Martínez, señalado como presunto testaferro del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. El dinero estaba repartido en billetes escondidos de forma precaria en diferentes estancias de su vivienda en la calle Diego de León de Madrid.
Según el sumario del caso Plus Ultra al que ha tenido acceso El Confidencial, los agentes, guiados por perros especializados, localizaron los fondos en lugares tan dispares como el interior de una bolsa de golf, un radiador de calefacción, el cuarto de baño, cajas de mudanza y armarios. También aparecieron cinco sobres con anotaciones en caracteres chinos que significaban «10.000», y que efectivamente contenían esa cantidad en cada uno.
El detallado informe policial describe el hallazgo: en el salón, dentro de una bolsa de viaje escocesa, 4.550 euros; en el baño, junto a una mochila de deporte, 25.000 euros y 49.900 euros en distintas bolsas; y en una habitación llena de numerosos enseres y objetos de una mudanza, decenas de miles de euros distribuidos en neceseres, cajas de vasos, una bolsa de papel de Navidad y cajoneras.
La mayor parte del dinero se concentraba en esta última habitación: 30.000 euros en una bolsa de papel, 25.000 euros en una caja de vasos, 50.000 euros en una bolsa navideña, 10.000 euros en la bolsa de golf y 50.000 euros ocultos dentro de un radiador de calefacción.
Comisiones ilegales
Julio Martínez Martínez afirmó que el dinero procedía de la venta de un inmueble, pero no ha presentado ninguna documentación que lo acredite. Los investigadores sospechan que los fondos tendrían su origen en comisiones ilegales derivadas de la mediación de la presunta trama vinculada a Zapatero ante el Gobierno de Pedro Sánchez para obtener contratos y privilegios para empresas afines.
Este hallazgo forma parte de la primera fase de la operación contra la supuesta red de blanqueo y tráfico de influencias. El caso, inicialmente en un juzgado de Madrid, pasó al Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional.
El descubrimiento refuerza las sospechas sobre la existencia de una estructura paralela de poder que habría utilizado testaferros para ocultar importantes cantidades de dinero en efectivo de procedencia dudosa.













