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El TSJC revoca la condena por abuso sexual de un padre a su hija al considerar la denuncia una represalia

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La madre lo denunció tras decir que no pagaría la manutención de la hija. El TSJC encontró múltiples incoherencias en las acusaciones de ambas

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) ha revocado la sentencia de 12 años de prisión a un hombre tras apreciar un “ánimo espurio” en la denuncia de su exmujer por presuntos abusos sexuales a su hija menor discapacitada.

El citado móvil es “una combinación de interés económico y reacción de represalia” porque el hombre manifestó su intención de retirar la pensión alimenticia que daba a la madre de la menor.

La Sala de lo Civil y Penal consideró que la declaración de la menor, con discapacidad física del 53%, ante la policía y el tribunal, “aflora un móvil espurio que hace sembrar la duda sobre la credibilidad-fiabilidad“.

El TSJC considera que los hechos descritos por la menor y su madre durante el procedimiento poseen contradicciones tan “relevantes” que afectan a la credibilidad objetiva de los hechos denunciados.

En concreto, la sentencia incide sobre abundantes “déficits en los parámetros de credibilidad subjetiva (intención espuria de ambas, madre e hija) y abundantes contradicciones de la joven en sus sucesivas declaraciones” que “son de demasiado peso como para que la única prueba directa que hay (su declaración plagada de contradicciones, aparte de incoherencias) sirva para sustentar la condena”.

Declaraciones ‘inverosímiles’ que quitan credibilidad a la denuncia

El tribunal precisó que detectó lo que en jurisprudencia se conoce como “máximas de la experiencia” con determinadas afirmaciones que entendió como “inverosímiles”. Entre las que destacaron que, supuestamente, la menor vio su himen roto tras la primera agresión, que relató plagada de contracciones.

La menor tampoco aclaró si la agresión fue en el coche del padre o en la casa de la madre, o el día y la hora en que ocurrió. Otra hecho relatado fue que el padre regaló a la joven dos consoladores, uno de ellos remitido por correo a nombre de la madre, y esta primero dejó a la menor usarlo y luego se lo prohibió.

Respecto a la descripción de la presunta primera agresión sexual, el TSJC destaca que la menor “se contradice” sobre los supuestos prolegómenos de la violación, si hubo o no sexo oral, e incluso sobre la posición en la que mantuvieron las presuntas relaciones.

En definitiva, el TSJC consideró que “solo se cuenta como prueba valorable que confirme los hechos con la declaración de la madre de la víctima como mera testigo de lo sucedido, teñida de ‘ánimo espurio’, y la pericial psicológica“.

Según recoge el digital La Provincia, el TSJC aceptó el recurso de la defensa y revocó la sentencia de la Audiencia Provincial de Las Palmas. Esta sentencia se puede recurrir en casación ante el Supremo.

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