La Fiscalía actúa como una extensión del Ejecutivo y no como un órgano imparcial, que prioriza intereses políticos sobre la justicia, dice Mouliaá
La actriz Elisa Mouliaá, que denunció a Íñigo Errejón por agresión sexual en 2021, ha concedido una nueva entrevista, esta vez en El Español, en la que repasa el desgaste personal y judicial del caso, su retirada “irrevocable” de la denuncia en febrero y su proyecto social Safe Home para mujeres maltratadas. Sin embargo, el núcleo más duro de sus declaraciones se centra en sus críticas al Gobierno y, especialmente, a la Fiscalía.
Críticas directas a Pedro Sánchez
Mouliaá expresa decepción con el presidente del Gobierno: “Sí, esperaba algo más de Sánchez”. A pesar de un apoyo inicial, considera que el Ejecutivo ha guardado silencio y que el caso no interesa ni a la izquierda ni a la derecha. Según ella, Errejón es un “personaje muy protegido” que, paradójicamente, ayuda a mantener el bipartidismo al dividir a la izquierda.
“La Fiscalía es el Gobierno”
El punto más contundente de la entrevista es su denuncia contra la Fiscalía, a la que acusa de no ser el órgano independiente que debería ser. Mouliaá afirma textualmente: “Al final, la Fiscalía es el Gobierno”.
Y desarrolla esta idea con dureza: Acusa a la Fiscalía de hipocresía y de saltarse su propia doctrina del consentimiento del ‘Solo sí es sí’, a pesar de que ella presenta mensajes y la declaración de su psicólogo que demuestran la ausencia de consentimiento.
Además, afirma que el escrito de archivo (tras su retirada) es “corrupción en estado puro”. Y denuncia que el objetivo real es “callar y domesticar a las mujeres” para que vean “lo que les pueden hacer si hablan”.
Para Mouliaá, la Fiscalía actúa como una extensión del poder ejecutivo y no como un órgano imparcial, protegiendo a “agresores” y priorizando intereses políticos sobre la justicia.
Visión de España
En paralelo, describe el país como “machista, podrido y retrasado”, especialmente por el trato mediático y social que reciben las víctimas: «Siempre se espera de una mujer víctima que esté calladita y por no encajar en ese molde se me ha tachado de todo». Critica que a la víctima se le exija silencio, sufrimiento permanente y que no tenga derecho a “pasar página” ni a opinar libremente.
En resumen, la entrevista muestra a una Mouliaá agotada pero combativa, que utiliza su caso para denunciar lo que considera una Fiscalía politizada y un Gobierno que no defiende a las víctimas como promete.
Sus palabras más rotundas: “Esperaba algo más de Sánchez” y “La Fiscalía es el Gobierno” resumen el tono de la conversación.












