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En la Comunidad Valenciana, uno de cada cinco residentes es extranjero

Fracaso de las políticas progresistas de inmigración descontrolada: en la provincia de Alicante la situación alcanza al 25% de la población

La Comunidad Valenciana ha alcanzado un récord alarmante que pone en jaque la identidad cultural y la sostenibilidad económica de la región: uno de cada cinco residentes es extranjero, con un total de 1.055.925 inmigrantes sobre una población de 5.425.182 habitantes, lo que representa el 19,5% del total.

Estos datos, revelados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirman el impacto devastador de décadas de políticas laxas en inmigración impulsadas por gobiernos de izquierda, que han transformado drásticamente el paisaje demográfico español sin considerar las consecuencias para los ciudadanos de a pie.

En la provincia de Alicante, la situación es aún más grave, rozando el 25% de población extranjera (24,5%), la más alta de toda España, superando incluso a Almería (23,3%) y Gerona (21,9%).

Municipios con amplia mayoría de inmigrantes

Municipios como Rojales (68,1% extranjeros), San Fulgencio (66,8%) o Daya Vieja (63,3%) ya tienen mayorías inmigrantes, donde la cultura local y las tradiciones españolas quedan diluidas en un mar de influencias foráneas.

Castellón sigue con un 18,9%, y Valencia con un 15,9%, pero el conjunto sitúa a la región como la segunda con mayor proporción de extranjeros en el país, solo por detrás de Baleares (21,7%) y por delante de Cataluña (18,9%).

Boom demográfico

Este boom demográfico no es casualidad: desde el año 2000, cuando los extranjeros apenas representaban el 3,8% (156.207 personas), la población ha crecido en 1,3 millones de habitantes, de los cuales casi 900.000 son inmigrantes, es decir, el 69% del aumento total se debe a la llegada masiva de foráneos.

En los últimos cinco años, el incremento ha sido de 357.000 personas, con 300.000 extranjeros y solo 56.000 españoles, lo que evidencia cómo la inmigración está suplantando el crecimiento natural de la población autóctona.

Las nacionalidades predominantes incluyen colombianos (123.266), marroquíes (104.511), rumanos (99.768), británicos (79.677) y ucranianos (60.885), con explosivos aumentos: los colombianos y ucranianos han triplicado su presencia, mientras que venezolanos y argelinos la han duplicado. Incluso los británicos han disminuido en 7.202 desde 2020, posiblemente por el Brexit, pero esto no compensa el aluvión general.

Seguridad, cohesión y servicios públicos

Este desequilibrio pone en riesgo los servicios públicos, la cohesión social y la seguridad. Más del 70% de las nuevas altas en el padrón del último trimestre de 2024 corresponden a inmigrantes, y se estima que hay unos 100.000 ilegales en la región, a la espera de regularizaciones masivas promovidas por el Gobierno PSOE y sus aliados.

Ciudades como Torrevieja (49,5% extranjeros), Alicante capital (21%) o Valencia capital (19,4%) ya sienten la presión en sanidad, educación y vivienda, donde los españoles nativos ven cómo sus impuestos financian un modelo que prioriza a los recién llegados sobre las familias tradicionales.

VOX, el partido que defiende sin complejos la soberanía nacional y el control de fronteras, ha denunciado repetidamente este «relevo poblacional» como un legado tóxico de las políticas globalistas de PP y PSOE.

El PP finge y no actúa

Mientras los socialistas abren las puertas de par en par en nombre de un multiculturalismo fallido, y el PP finge preocupación pero no actúa, VOX exige medidas urgentes: deportaciones efectivas de irregulares, prioridad a los españoles en ayudas sociales y una moratoria a la inmigración hasta recuperar el equilibrio demográfico. «No podemos permitir que España se convierta en un refugio sin control, diluyendo nuestra identidad y sobrecargando a los contribuyentes».

Estos datos del INE no mienten: la Comunidad Valenciana es un ejemplo vivo de cómo la izquierda ha convertido la inmigración en una herramienta para alterar la sociedad, ignorando las advertencias de los patriotas.

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