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‘En plan’: ese latiguillo o muletilla de la chavalería española

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Esta expresión sirve de vocabulario base de jóvenes y adolescentes de toda España. Te explicamos en LA BANDERA los usos de la moda del ‘emplanismo’

Está en boca de los más jóvenes, pero todos acabaremos usándola también sin darnos cuenta. ¿O quizás lo hacemos “en plan” sin darnos cuenta?

El uso de “en plan” como muletilla está de moda y como todas las modas, cambiará por otra expresión (quién sabe cuándo). No obstante, actualmente debemos acostumbrarnos “en plan” es lo que hay, aunque a veces nos exaspere.

“Voy a llegar a la fiesta, en plan, algo tarde, en plan sin prisas, en plan cuando termine de cenar”. ¿Qué pasaría si elimináramos esta muletilla? Realmente, la frase tendría sentido completo. A veces, el uso de “en plan” es un recurso innecesario.

Esta construcción que consiste en usar la preposición “en” + el sustantivo “plan”. Se puede utilizar de manera apropiada en la lengua coloquial cuando significa “en actitud“, por ejemplo: “Estoy en plan vago”. En el caso de la muletilla, se recomienda no hacer un uso excesivo.

De hecho, son muy habituales las quejas de profesores por el uso machacante de la expresión. La filóloga y articulista Lola Pons apunta que el ‘emplanismo’ es “el nuevo chicle, es flexible y está todo el día en boca de nuestros jóvenes”.

Lo que dice la RAE

La Real Academia Española, la RAE, aclara que el uso de “en plan” es “admisible en el registro coloquial con el sentido de ‘en actitud’: “en plan amistoso”. También se usa hoy “en plan” como muletilla en la jerga juvenil. No es incorrecta, pero conviene no abusar de ella”.

El humanista Rubén Conde, en la web Leon Hunter se presunta si “en plan” cumple alguna función sintáctica o es simplemente una expresión que permite ganar tiempo al interlocutor.

Y resalta que, como muletilla, su función dentro de la oración es perfectamente omisible, aunque solo en ciertos contextos. Por este motivo, “podríamos especificar más y decir que, en muchas ocasiones, se trata de un latiguillo, definido en el Diccionario de la Lengua Española como palabra o frase que se repite innecesariamente en la conversación”.

“En plan” no es un sintagma siempre descartable

No obstante, no siempre es descartable dentro de la oración. En ocasiones, el sintagma preposicional introducido por “en plan” puede funcionar como complemento circunstancial de modo. Si decimos, por ejemplo: «Lo hizo en plan cariñoso».

Y es que, en el lenguaje hablado, estas expresiones se emplean como apoyo y para indicar al interlocutor nuestra actitud ante lo que se está diciendo. Son voces en las que apoyarse al hablar, igual que ocurre con un bastón o una muleta (de ahí su nombre) que se emplean para poder seguir andando.

Las muletillas, pues, son un soporte durante la conversación que, además, guían a quien nos escucha hacia la actitud que tomamos respecto a lo que se está hablando.

“En plan” es esa muletilla de moda que ha dado lugar al ‘emplanismo’ y tiene muchos usos coloquiales entre la chavalería, casi infinitos. Por ejemplo, expresar intención, modo, o ‘en actitud’: “Vinieron en plan pelea” o “Estamos en casa en plan relax».

Según la web Español Avanzado, la locución adverbial “en plan” significa “con cierta actitud, manera o estilo. Ejemplos hay miles: “Me voy de viaje, en plan económico, en plan barato”. “No seas cansino en plan madre”. “Hoy vamos a comer con los amigos en plan tranqui”.

“En plan de” + infinitivo

Si la expresión es “en plan de” + un infinitivo puede indicar intención o finalidad también: “Vamos de viaje a Granada en plan de conocer la Alhambra”.

Por otro lado, por ejemplo, “Paquito no viene hoy a clase, en plan se ha tomado el día”, equivaldría a: “o sea”, o a “es decir”.

En el caso de este ejemplo: “Me mandó un mensaje en plan no vamos a ir a la fiesta”, es completamente prescindible o lo equivalente a poner unas comillas.

También se usa para dar énfasis a algo: “Me gusta beber vino, y me lo tomo en plan por la mañana, por la tarde y por la noche”.

Según relata Diego di Santo, autor del libro En plan y sus funciones en el lenguaje juvenil, la función más frecuente de “en plan” es la de asumir un valor adverbial similar al de “casi”, “incluso”, “hasta” o “más o menos”. Su función en este caso es la de indicar una similitud no exacta o una aproximación al contenido semántico de la palabra que introduce.

Otra función encontrada tras diversos estudios y encuestas a los propios jóvenes es la de “en plan” como reformulador, es decir, de un introductor de lo ya dicho en otras palabras para que la información quede aún más accesible al receptor. Un ejemplo aclaratorio: “Es el típico niño superinseguro en plan que se lo piensa todo un huevo”.

Los mayores usan menos “en plan”

La filóloga María Méndez, de la Universidad Sevilla, realizó recientemente una encuesta en redes sociales al respecto. Entre las conclusiones extraídas es que el empleo de “en plan” disminuye con el avanzar de la edad. Sin embargo, esto no significa que la expresión sea completamente ausente en el habla cotidiana de personas que tienen más de 33 años.

La misma Méndez deduce que “en plan” está más ligado al habla de jóvenes mujeres que al de los hombres, ya que es el grupo que emplea con más frecuencia la expresión en sus discursos.

En fin… Puesme ha gustado mucho este artículo, “en plan”, es muy interesante. Espero que os guste “en plan” para leerlo con detalle y gozarlo… Mola mazo. 

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