La prohibición afecta a la Operación Furia Épica y bloquea el uso de las bases de Rota y Morón y los sobrevuelos de aeronaves militares de Reino Unido o Francia
El Gobierno de Pedro Sánchez ha ordenado el cierre total del espacio aéreo español a cualquier avión estadounidense que participe en la operación militar Furia Épica lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán hace exactamente un mes.
La medida, confirmada este lunes por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, prohíbe no solo el despegue o aterrizaje de estas aeronaves en territorio nacional, sino también su paso por el cielo de España.
La decisión va más allá de la negativa inicial al uso de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla). Ahora se extiende expresamente a bombarderos, aviones de apoyo y cisternas de repostaje en vuelo que operen en el marco del conflicto.
Fuentes gubernamentales han subrayado que “todos los planes de vuelo relacionados con acciones en Irán han sido rechazados”, tal y como adelantó el propio presidente Sánchez el pasado miércoles en su comparecencia en el Congreso de los Diputados.
Posición de España alineada con Irán
“Nosotros pedimos que se respete la posición de España, que es firme, clara e inequívoca en contra de cualquier guerra”, recordó entonces la ministra de Defensa, Margarita Robles.
El Ejecutivo insiste en que esta postura no busca dañar las relaciones bilaterales con Washington. Al contrario, Cuerpo ha asegurado que el Gobierno “está trabajando para mantener e incluso mejorar las relaciones comerciales” con Estados Unidos, reforzando la presencia de instituciones españolas que apoyen a las empresas en aquel mercado.
El cierre del espacio aéreo se produce en un contexto de escalada en Oriente Próximo. La operación Furia Épica, iniciada el 28 de febrero, ha generado tensiones en toda la OTAN.
La visión de Donald Trump
El presidente Donald Trump ha criticado públicamente a los aliados europeos que no colaboran en el control del estrecho de Ormuz y ha llegado a sugerir la posibilidad de retirar tropas de bases como Rota y Morón si España no se implica en la protección de esa ruta estratégica.
Hasta el momento no se han detallado excepciones formales, aunque fuentes de Defensa han indicado que solo se contemplan casos de emergencia humanitaria o fuerza mayor. La medida entra en vigor de manera inmediata este lunes 30 de marzo y se aplicará con rigor para evitar que el territorio español sirva como plataforma logística indirecta en la guerra.
No a la guerra
Con esta decisión, el Gobierno español se desmarca claramente de países como Francia o Reino Unido, que sí permiten el uso de sus bases y espacios aéreos para operaciones aliadas frente Irán. Sánchez ha reiterado en varias ocasiones que España no prestará “ni un solo apoyo militar” a una intervención que considera contraria al Derecho Internacional.
La noticia ha sido recibida con relativa calma en los mercados, aunque analistas advierten de que podría generar fricciones diplomáticas a medio plazo. Por ahora, el Ejecutivo mantiene que la prioridad es la desescalada en Oriente Próximo con su renovado ‘No a la guerra’.












