El tomate marroquí sigue ganando terreno en España y los nuevos datos han encendido todavía más la indignación del campo español.
El gasto del Gobierno en importaciones de tomate procedente de Marruecos se disparó un 67% en solo un año, mientras que los tomates cultivados en el Sáhara Occidental siguen sin aparecer oficialmente en las estadísticas pese a las sospechas del sector agrícola.
Los productores denuncian desde hace años que parte de ese tomate entra en Europa etiquetado como marroquí.
El dato que ha hecho estallar al campo español
España pasó de gastar 84,7 millones de euros en tomate marroquí durante 2024 a más de 141 millones en 2025.
Pero no solo aumentó el dinero.
También crecieron las toneladas importadas:
- 66.624 toneladas en 2024
- 87.603 toneladas en 2025
Eso supone un incremento del 31,5% en volumen.
Los datos proceden de una respuesta oficial del Gobierno a una pregunta parlamentaria presentada por Vox en el Congreso.
España dispara el gasto en tomate marroquí
Comparativa de importaciones desde Marruecos entre 2024 y 2025
Fuente: respuesta oficial del Gobierno con datos de Aduanas y Agencia Tributaria.
El misterio del tomate del Sáhara
La parte más polémica del documento llega cuando el Gobierno asegura que no existen importaciones de tomate procedente del Sáhara Occidental ni en 2025 ni en años anteriores.
Una afirmación que el sector agrícola lleva tiempo cuestionando abiertamente.
Los agricultores sostienen que muchos tomates cultivados en territorio saharaui estarían entrando en España bajo etiquetado de origen Marruecos.
La denuncia no es nueva, pero ahora vuelve a explotar después de que las cifras oficiales sigan sin reflejar ninguna entrada de producto saharaui.
Bruselas reconoce problemas en las aduanas
El asunto se complica todavía más por los fallos detectados en el sistema europeo de control aduanero.
Según la respuesta oficial, la propia Comisión Europea ha reconocido problemas en la contabilización de productos procedentes de Marruecos.
Desde octubre de 2025, las estadísticas oficiales europeas muestran cifras muy inferiores a las habituales pese a que las importaciones continúan llegando.
La explicación apunta a retrasos en la transmisión de datos y errores técnicos en el sistema informático de intercambio entre aduanas europeas.
Los agricultores hablan de una situación “sin precedentes”
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos ya denunció hace meses una situación “sin precedentes” en el control fronterizo europeo.
Según COAG, las importaciones de tomate procedentes de Marruecos y del Sáhara Occidental prácticamente desaparecieron de las estadísticas comunitarias mientras los camiones seguían entrando con normalidad en los mercados europeos.
Eso ha provocado todavía más tensión entre los agricultores españoles, que consideran que existe una competencia desleal imposible de controlar.
El campo español vuelve a señalar al Gobierno
El incremento masivo de las importaciones llega además en uno de los peores momentos para parte del sector agrícola nacional, que denuncia pérdidas de rentabilidad, aumento de costes y presión exterior.
Muchos productores consideran que las políticas europeas y nacionales están dejando al campo español en una situación cada vez más complicada frente a países terceros con menores exigencias laborales y fitosanitarias.
El tomate se ha convertido así en uno de los símbolos del enorme malestar que sigue creciendo entre agricultores y ganaderos.













