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España registra en 2025 un récord de detenciones por terrorismo yihadista

Se llevaron a cabo 58 operaciones antiterroristas que resultaron en 100 detenciones relacionadas con el terrorismo yihadista

El Anuario del Terrorismo Yihadista 2025, elaborado por el Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo (OIET) y recogido por el medio El Debate, revela un significativo aumento de la actividad antiterrorista en España durante el año pasado, con cifras que marcan el segundo mayor registro de detenciones desde los atentados del 11 de marzo de 2004.

De acuerdo con el informe, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado llevaron a cabo 58 operaciones antiterroristas que resultaron en 100 detenciones relacionadas con el terrorismo yihadista. Esta cifra sitúa a 2025 como uno de los años de mayor intensidad operativa desde el 11-M, solo comparable a periodos de máxima alerta como los atentados de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017 (17-A).

Barcelona y su provincia se consolidan como el principal foco de la amenaza en España, concentrando 14 operaciones y 27 detenciones. Los detenidos presentan un perfil heterogéneo: proceden de una decena de nacionalidades diferentes, incluyen 13 menores de edad y casi la mitad tienen menos de 25 años.

La edad media de los arrestados continúa descendiendo, lo que evidencia procesos de radicalización cada vez más tempranos, facilitados en gran medida por las redes sociales y plataformas de videojuegos utilizadas para captación y adoctrinamiento.

Intensidad opertiva

El OIET destaca que esta «intensidad operativa» refleja tanto la persistencia de la amenaza yihadista como el esfuerzo sostenido de las fuerzas de seguridad, que ha logrado contener la amenaza y evitar atentados de gran letalidad en territorio español. Aunque la actividad yihadista global en 2025 registró 2.018 atentados y 9.901 víctimas mortales en todo el mundo (con un ligero aumento de atentados pero descenso de fallecidos), el foco principal se concentra en la mitad sur de África, especialmente en países como Burkina Faso y Mali.

El análisis de El Debate subraya que España mantiene un escenario de vigilancia reforzada y operaciones constantes frente a una amenaza que, pese a estar contenida, sigue activa y en evolución, con especial preocupación por la radicalización de jóvenes a través de entornos digitales.

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