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Este será el día en que el aliado de Trump, Steve Bannon, entrará en prisión

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El pasado jueves 20 de junio, un panel de una corte federal de apelaciones rechazó el intento de Steve Bannon, prominente aliado de Donald Trump, de evitar ir a prisión hasta que la Corte Suprema revise su caso de desacato al Congreso.

Es casi seguro que Bannon ingresará a prisión el 1 de julio para cumplir su condena de cuatro meses por desacato al Congreso, similar a otro asesor de Trump, Peter Navarro, quien ya está cumpliendo su sentencia.

Bannon fue castigado por desafiar una citación de la comisión de la Cámara de Representantes que investigó los hechos del 6 de enero en el Capitolio y por negarse a proporcionar documentos sobre su presunta participación en los esfuerzos de Trump por anular los resultados de las elecciones presidenciales de 2020.

El juez de distrito Carl Nichols, nominado por Trump, accedió a principios de junio a la petición de los fiscales de enviar a Bannon a prisión después de que un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Circuito de Washington confirmara su condena, según reportó AP.

Posteriormente, los abogados de Bannon solicitaron a la corte de apelaciones que permitiera su libertad mientras el caso llegaba a la Corte Suprema. Sin embargo, una votación de 2-1 en el panel del Circuito de Washington falló en contra de Bannon, indicando que su caso “no justifica una desviación de la regla general” de que los acusados comiencen a cumplir su sentencia después de la condena.

AP reseñó que los jueces Cornelia Pillard, propuesta por Barack Obama, y Bradley García, propuesto por Joe Biden, votaron a favor de que Bannon comience a cumplir su condena. El juez Justin Walker, nominado por Trump, opinó que Bannon no debería empezar a cumplir su sentencia antes de que la Corte Suprema decida si retoma su caso.

La defensa de Bannon y la de Navarro afirman que ninguno ignoró las citaciones del Congreso y, por tanto, no entraron en desacato. Ambas defensas argumentan que sus clientes confiaban en el consejo legal de sus abogados, creyendo que ni Bannon ni Navarro podían testificar o presentar documentos porque Trump había invocado el privilegio ejecutivo, un asunto que todavía se está revisando en la Corte Suprema.

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