Drogadicto, agredió física y sexualmente a otra nieta, dos hijas y una sobrina, pero la familia mantuvo un pacto de silencio por miedo
Exguerrillero colombiano afincado en España condenado por violar a menores de su propia familia. La Audiencia Provincial de La Rioja condenó a 15 años de cárcel a un extranjero colombiano por abusar sexualmente de manera reiterada de su nieto cuando este tenía entre cuatro y seis años.
Los hechos ocurrieron entre 2003 y 2005 en el domicilio familiar de La Rioja, donde el acusado aprovechó su autoridad y la convivencia para someter al menor. El colombiano empleó fuerza física y generó una situación de aislamiento y miedo que dejó al menor en completa indefensión.
Impuso a su familia un clima de terror
El tribunal apreció un patrón prolongado de violencia intrafamiliar. El sujeto era drogadicto y en Colombia había sido guerrillero y fabricante de armas, según recoge la sentencia, y mantenía un clima de temor en su propia familia, que sufrió violencia física y sexual.
En 2021, otra nieta del acusado denunció agresiones sexuales sufridas entre 1993 y 1996 en Colombia, aunque la denuncia se archivó por prescripción. Durante el juicio declararon varias mujeres de la familia, entre ellas dos hijas y una sobrina, que relataron violaciones y agresiones cuando eran menores.
La víctima principal no denunció hasta 2021. Lo hizo tras iniciar una terapia psicológica por depresión, momento en el que decidió revelar el trauma a su madre y al marido de esta. Posteriormente surgieron otros relatos de abusos dentro de la familia.
Pacto de silencio por miedo al condenado
El tribunal otorgó plena credibilidad al testimonio del ahora adulto, que consideró coherente, persistente y verosímil. Este relato se vio reforzado por declaraciones de otros familiares y por un informe psicológico forense que diagnosticó en la víctima un trastorno de estrés postraumático compatible con los hechos denunciados.
La sentencia destaca “una suerte de pacto de silencio tácito” en la familia motivado por el miedo al acusado. Una de las mujeres que sufrió abusos declaró que aquellos hechos “habían sido una verdad oculta en la familia por el miedo que tenían al acusado”.
El fallo, que no es firme, también obliga al condenado a diez años de libertad vigilada una vez cumpla la pena. Además, debe indemnizar a su víctima con 20.000 euros por daño moral.
La resolución de la Audiencia Provincial de La Rioja ha sido recurrida en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja.












