El vicepresidente JD Vance confirma desde Pakistán que, para el régimen de los ayatolás, es una petición excesiva renunciar a la bomba atómica
Las delegaciones de EE.UU e Irán abandonan Pakistán tras el fracaso de las negociaciones de paz. El vicepresidente JD Vance lideró la delegación estadounidense en Islamabad y cerró sin éxito las conversaciones de paz con Irán después de 21 horas de intensos debates. Las partes no lograron cerrar un pacto que ponga fin al conflicto en Oriente Medio, pese al alto el fuego temporal acordado días antes.
«Llevamos ya 21 horas con esto y hemos tenido varias conversaciones sustantivas con los iraníes. Esa es la buena noticia. La mala noticia es que no hemos alcanzado un acuerdo, y creo que eso es una mala noticia para Irán mucho más de lo que es una mala noticia para los Estados Unidos de América», declaró el vicepresidente.
Para el régimen de los ayatolás, es una petición excesiva renunciar a la bomba atómica
Vance explicó que su equipo presentó la «última y mejor oferta» a Teherán, pero los representantes iraníes rechazaron comprometerse de forma clara y duradera a renunciar al desarrollo de armas nucleares.
El principal obstáculo radica en la exigencia estadounidense de una renuncia permanente al armamento nuclear, algo que Irán no aceptó. Los medios estatales iraníes, por su parte, criticaron las demandas de Washington como excesivas, especialmente en materia de derechos nucleares y control del estrecho de Ormuz.
Avance militar estadounidense en el desminado del estrecho de Ormuz
Según precisa Epoch Times, mientras las negociaciones fracasaban, Estados Unidos inició operaciones de desminado en el estrecho de Ormuz. Dos destructores , el USS Frank E. Peterson y el USS Michael Murphy, navegaron por la zona para establecer un corredor seguro y garantizar el libre flujo comercial.
El presidente Trump declaró al respecto: «Abriremos el estrecho, aunque nosotros no lo usemos, porque hay muchos otros países en el mundo que sí lo usan, y que o bien tienen miedo, o son débiles, o son tacaños». Irán protestó esta acción y limitó el paso a buques no militares.












