El Ayuntamiento del pueblo ganadero de Colmenar Viejo retiró la ordenanza tras la movilización del sector: ‘Las vacas no son basura’
Los ganaderos de Madrid alzaron la voz y lograron frenar un controvertido proyecto municipal por las «externalidades» de las vacas y el «olor a campo». El Ayuntamiento de Colmenar Viejo intentaba aprobar una ordenanza que imponía fuertes multas por olores, ruidos y restos orgánicos derivados de la actividad ganadera en una zona con dehesas e históricamente dedicada a la ganadería extensiva.
La Unión de Ganaderos de Madrid (UGAMA) calificó la iniciativa como algo inédito y denunció que las autoridades «planteaban multas por olores, ruidos o restos orgánicos en zonas que, por definición, son ganaderas«.
Su representante, Ángel del Valle destacó que resulta imposible vivir en un pueblo ganadero y pretender que no huela a campo. «No se puede pretender vivir en un pueblo ganadero y que no huela a campo; las vacas no son basura«, afirmó con contundencia en una entrevista a Epoch Times.
La enésima normativa desarrollada a espaldas del sector y de sus consecuencias en la economía local
La asociación advirtió que sancionar los restos orgánicos podría limitar en la práctica el movimiento del ganado por ciertas zonas, penalizando comportamientos inherentes a esta actividad y contraviniendo la legislación autonómica. Además, criticó que el consistorio no evaluara el impacto económico que sufrirían las explotaciones locales.
La ordenanza estaba prevista para su aprobación el 26 de marzo. Sin embargo, tras la convocatoria de una movilización de ganaderos frente al Ayuntamiento impulsada por Del Valle, el Gobierno municipal retiró la propuesta y abrió una vía de diálogo con el sector.
Este conflicto surge en paralelo al fuerte crecimiento urbano de Colmenar Viejo, con nuevas promociones residenciales y un aumento de población que el propio Ayuntamiento utiliza como argumento para justificar tasas de residuos.
Mantiene el uso ganadero vigente y el ‘olor a campo’
Pese a ello, el municipio mantiene usos ganaderos vigentes, como demuestra el bando de 2025 sobre el aprovechamiento de pastos en la Dehesa de Navalvillar. La ganadería extensiva representa una herramienta clave para la limpieza de los montes y la prevención de incendios durante todo el año, según defiende Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos.












