La primera ministra italiana busca tener soberanía energética
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, está considerando un cambio radical en la política energética del país, apostando por el regreso de la energía nuclear como herramienta para reducir los altos costes eléctricos y cuestionar el enfoque alarmista del cambio climático.
Italia enfrenta precios eléctricos históricos y busca autonomía energética
El Gobierno de Meloni identifica que la fuerte dependencia de las centrales de ciclo combinado a gas ha llevado a que Italia tenga uno de los precios mayoristas de electricidad más altos de Europa. Esta situación ha generado presión política y económica, impulsando la búsqueda de soluciones que aseguren energía más barata y segura.
Intentos previos de reformar el sistema europeo de emisiones
Antes de considerar la vuelta de la energía nuclear, Meloni intentó reformar el sistema europeo de comercio de emisiones (ETS) para aliviar el impacto de los derechos de CO₂ en la factura eléctrica. Aunque la propuesta aún no se ha concretado, abrió un debate en la Unión Europea sobre cómo estas políticas afectan el coste energético.
El retorno de la energía nuclear: estrategia a largo plazo
Ante la falta de resultados inmediatos, el Ejecutivo italiano estudia reintroducir la energía nuclear tras más de 40 años sin este tipo de generación. Para ello, se han iniciado contactos con Canadá, Francia, Estados Unidos y Corea del Sur, explorando nuevas tecnologías de reactores avanzados y posibles colaboraciones internacionales.
Preparativos y marco regulatorio
Italia ya trabaja en la normativa necesaria para el regreso de la energía nuclear. El programa nacional de evaluación nuclear, iniciado el año pasado, tiene previsto su desarrollo hasta 2027. Aunque la construcción de nuevas plantas podría tardar varios años, el análisis de viabilidad económica ya está en curso, liderado por Nuclitalia, junto con estudios técnicos y de inversión de distintas compañías energéticas.
Un cambio histórico desde Chernóbil
Italia abandonó la energía nuclear tras el accidente de Chernóbil y el referéndum de 1987, que llevó al cierre progresivo de todas las centrales, incluida la moderna central de Caorso, con un reactor de 860 megavatios inaugurado en 1978 y clausurado en 1990. En 2011, un intento de reabrir el debate nuclear bajo el gobierno de Silvio Berlusconi fue rechazado por cerca del 94% de los votantes.
Contexto actual: electricidad cara y seguridad energética
El Gobierno de Meloni apuesta a que la combinación de altos precios de la electricidad y la necesidad de reforzar la seguridad energética podría cambiar la percepción pública sobre la energía nuclear, reabriendo un debate que durante décadas se consideró cerrado.












