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Hungría investiga al fabricante de coches BYD por presuntos trabajos forzosos contra trabajadores chinos

Se denunciaron jornadas de hasta 14 horas sin descanso, retrasos salariales y condiciones precarias en la obra de Szeged

Las autoridades laborales húngaras abrieron una investigación contra la planta que el fabricante chino de vehículos eléctricos BYD construye en la ciudad de Szeged, tras las denuncias de varios trabajadores inmigrantes chinos y de la ONG China Labor Watch sobre presuntas vulneraciones de sus derechos laborales.

Las acusaciones apuntan a jornadas extenuantes, retenciones salariales y un sistema de subcontratación que dificultaría depurar responsabilidades en un proyecto estratégico para la expansión europea de la compañía.

Indicador de trabajo forzoso, según ONG china

Más de 60 trabajadores chinos entrevistados por China Labor Watch describieron semanas de siete días sin descanso, con turnos de entre 12 y 14 horas diarias y sin cobro de horas extras, según el informe de la ONG con sede en Nueva York.

Muchos de ellos vivían en dormitorios superpoblados con acceso limitado al agua y a equipos de protección, y algunos afirmaron que les instruyeron para minimizar sus horarios reales ante posibles inspecciones oficiales, lo que la organización considera un indicador de trabajo forzoso.

Deudas, visados irregulares y dependencia financiera

A las condiciones descritas se suman elevados gastos de contratación que la ONG equipara a una forma de servidumbre por deudas, especialmente para los trabajadores procedentes de zonas rurales chinas con bajos ingresos. L

os salarios se abonaban con hasta tres meses de retraso, y una parte quedaba retenida hasta el regreso a China, lo que colocaba a los empleados en una situación de dependencia financiera que limitaba su capacidad para rescindir el contrato o acudir a las autoridades.

El Centro para los Derechos Humanos y las Empresas señaló además que muchos de estos trabajadores llegaron a Hungría con visados de negocios en lugar de permisos de trabajo, lo que les privó de parte de sus derechos sociales, en particular de cobertura sanitaria en caso de accidente.

Las autoridades brasileñas rescataron a más de 160 trabajadores chinos

Las acusaciones en Hungría no son un caso aislado. Las autoridades brasileñas rescataron a más de 160 trabajadores chinos en una obra de BYD en el estado de Bahía, donde documentaron horarios abusivos, alojamientos «extremadamente precarios» y la retención de documentos de viaje, en condiciones muy similares a las descritas en Szeged.

Ante la presión de las instituciones europeas y de los medios internacionales, BYD recordó su política oficial de cumplimiento de la legislación laboral en los países donde opera e indicó que coopera con las autoridades húngaras en las verificaciones en curso, aunque atribuyó la gestión de parte de la mano de obra a sus subcontratistas.

China Labor Watch denunció que la empresa constructora AIM Construction Hungary KFT, filial de un grupo chino, actuó como eslabón clave en la cadena de subcontratación que diluye las responsabilidades entre BYD y sus socios, según recoge Epoch Times.

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