La ciudad andaluza no tendrá AVE en Semana Santa
Málaga, uno de los principales polos económicos del sur de Europa, atraviesa un periodo de incertidumbre tras la interrupción de su conexión de alta velocidad con Madrid. Esta situación, derivada de las obras y un incidente en la infraestructura ferroviaria, podría suponer un golpe significativo para la economía provincial y, especialmente, para el sector turístico, clave en su crecimiento.
El corte del servicio del AVE se prolongará previsiblemente hasta finales de abril, y ya está teniendo consecuencias visibles en los indicadores económicos. Las estimaciones apuntan a pérdidas iniciales cercanas a los 300 millones de euros, con la posibilidad de alcanzar hasta los 1.000 millones si la normalidad no se restablece antes del verano. Además, las previsiones de crecimiento económico para 2026 ya se han revisado a la baja, con una reducción estimada de tres décimas en el PIB de la provincia.
Turismo en Málaga: caída de reservas y efecto en el empleo
El origen de esta situación se encuentra en un desprendimiento ocurrido en febrero en la zona de Álora, que obligó a suspender la circulación de trenes de alta velocidad. Desde entonces, los plazos de recuperación del servicio han sufrido varias modificaciones sin una fecha definitiva clara.
El impacto es especialmente evidente en plena antesala de la Semana Santa, una de las épocas más importantes para el turismo en Málaga. Las reservas hoteleras han descendido más de un 30% en la capital y alrededor de un 20% en la costa, con caídas aún más pronunciadas en el interior. Esta tendencia también afecta al empleo turístico, retrasando contrataciones y la activación de trabajadores fijos discontinuos.
Consecuencias para la economía y la competitividad
Más allá del sector turístico, el tejido empresarial malagueño también está notando las consecuencias del corte del AVE. Los desplazamientos profesionales, congresos y viajes de negocios se han visto perjudicados por trayectos alternativos que superan las cuatro horas y media, lo que reduce la competitividad de la ciudad frente a otros destinos nacionales e internacionales.
Desde la Confederación de Empresarios de Málaga advierten que esta situación pone de manifiesto un problema estructural relacionado con la falta de inversión en infraestructuras estratégicas. Por ello, reclaman un mayor compromiso institucional que garantice conexiones ferroviarias fiables y estables.
Perspectivas y recuperación económica
A corto plazo, el sector turístico confía en que la demanda internacional ayude a mitigar parcialmente la caída del turismo nacional. No obstante, la prioridad pasa por recuperar cuanto antes la normalidad en las conexiones ferroviarias y reforzar la confianza de empresas y visitantes.
La transparencia en la gestión de esta incidencia y la certidumbre sobre los plazos de recuperación serán claves para estabilizar la actividad económica y evitar un impacto aún mayor en la economía de Málaga y su entorno.












