Saltar el contenido

Los informes que señalan la ‘guerra sucia’ de Marruecos en la final de la Copa de África

Los senegaleses denunciaron espionaje, acoso de aficionados, una misteriosa intoxicación alimentaria y un título que cambió de manos en los despachos

El diario francés Le Monde accedió a cinco informes oficiales de la final de la Copa de África de Naciones disputada el 18 de enero en Rabat, donde Senegal venció 1-0 en el campo, pero Marruecos acabó proclamada campeona meses después en los despachos e incontables actos de guerra sucia contra el equipo rival.

Según las fuentes del diario francés, Marruecos inició las hostilidades con la asignación del alojamiento, al intentar meter a la delegación senegalesa en un hotel de categoría media (para estándares magrebíes). Los senegaleses se negaron a lojarse en un establecimiento que incumplía “los altos estándares necesarios” para una final.

Fuentes marroquíes respondieron que toda la logística estaba planificada de antemano y que los cambios se realizaron precisamente para acomodar a “un país hermano” que no paraba de quejarse. La CAF les ofreció otro hotel más confortable y el secretario general senegalés protestó formalmente al considerar que ninguno de los dos hoteles figuraba en la lista oficial inicial.

Quejas por espionaje y acoso antes de la final

Los senegaleses denunciaron también que les obligaron a entrenar en el complejo Mohammed VI, campamento base de Marruecos, lo que generó graves temores de “falta de confidencialidad táctica” y posible espionaje.

Además, a su llegada a la estación de Rabat-Agdal, una multitud de aficionados les rodeó. La delegación consideró que la policía no les brindó protección suficiente. El entrenador Pape Thiaw alertó en voz alta: “Los jugadores estaban en peligro” y un periodista marroquí le replicó que las críticas debían dirigirse a la CAF (Confédération Africaine de Football), no a la federación local.

Los informes también recogen intentos de pelea entre suplentes y oficiales de ambos equipos, disturbios de aficionados y enfrentamientos entre directivos en los pasillos del estadio. La CAF condenó “el comportamiento inaceptable” de ciertos miembros de ambas selecciones.

Misteriosa intoxicación alimientaria en el vestuario

Tres jugadores senegaleses tuvieron que ser hospitalizados tras sufrir una intoxicación alimentaria en el vestuario, según un informe de seguridad del partido. Además, se registró una conducta inapropiada por parte de los recogepelotas marroquíes, quienes intentaron arrebatarle la toalla al portero de Senegal. Esto generó un altercado con su suplente, quien trató de protegerla, provocando varias caídas al suelo hasta que la situación fue controlada.

La batalla del penalti y el abandono del campo

El partido quedó marcado cuando Senegal abandonó el terreno de juego durante diez minutos tras un penalti concedido a Marruecos (fallado por Brahim Díaz). El árbitro congoleño reflejó en su informe s fuertes protestas senegalesas.

Marruecos argumentó que abandonar el campo viola el reglamento de la CAF, apeló y logró que el 17 de marzo la Confederación declare Senegal perdedor por incomparecencia y se otorgue la victoria 3-0 a los locales.

Senegal calificó la decisión como “el robo administrativo más flagrante en la historia de su deporte” y recurrió al Tribunal de Arbitraje del Deporte. Mientras, los jugadores senegaleses celebraron su segunda estrella, el trofeo recorrió el país y la CAF pagó las primas correspondientes.

Mientras llega la resolución del TAS -probablemente en verano- Marruecos defiende su título administrativo y Senegal todavía posee físicamente el trofeo y lo ha paseado por el país. Al final, tanto la Federación Senegalesa como la Marroquí coinciden en criticar duramente a la CAF, acusándola de incompetencia e irresponsabilidad.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos