Perpetró nueve delitos sexuales contra tres menores de entre 10 y 14 años que contactó en el patio de un colegio
La Audiencia Provincial de Álava condenó a 46 años de prisión a un inmigrante ilegal, nacido en 1998 por cometer nueve delitos sexuales contra tres menores de entre 10 y 14 años en Vitoria durante 2023.
Los delitos por los que lo condenaron incluyen dos agresiones sexuales continuadas a menores, una agresión en grado de tentativa, dos delitos continuados de hacer presenciar actos sexuales, uno de producción de pornografía infantil y tres de prostitución de menores.
El tribunal, en una sentencia del 12 de febrero, también lo obligó a indemnizar a las víctimas con un total de 42.000 euros, aunque el máximo efectivo que cumplirá en prisión será de 25 años.
Cómo captó a sus víctimas cerca de un colegio
Según los hechos probados, el condenado empezó a frecuentar las inmediaciones del campo de fútbol de un colegio de Vitoria al menos desde enero de 2023. En esos momentos estaba en situación irregular en España, precisa El Diario.
La sentencia señala que «el procesado pretendía ganarse la confianza de algunos de los menores para poder mantener relaciones sexuales con ellos», y que los engañaba con subterfugios para llevarlos a su domicilio, donde en ocasiones les ofrecía dinero a cambio de actos sexuales.
Además de los abusos, el condenado grabó algunos de los hechos, y en el teléfono móvil que le incautaron encontraron imágenes de los actos. En una ocasión, uno de los menores logró escapar y el agresor lo persiguió sin alcanzarlo, tras lo cual la madre del niño interpuso una denuncia.
El diagnóstico psicológico del condenado
La sentencia recoge que el acusado «presenta un cuadro compatible con un trastorno parafílico (trastorno de pedofilia)», aunque no fue «filiada ni diagnosticada al no haber solicitado seguimiento psicológico alguno en el pasado ni en la actualidad».
El tribunal precisó que sus facultades cognitivas «se encontraban conservadas en grado suficiente como para entender y querer sus comportamientos, conociendo y comprendiendo la moralidad de los mismos». La resolución no es firme y puede recurrirse ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.












