Teherán condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz al fin total de la guerra y a garantías de que ni EEUU ni Israel lancen nuevos ataques
Irán ha rechazado de forma tajante la propuesta de un alto el fuego temporal que le ofrecían Estados Unidos y sus aliados a cambio de reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta. Según fuentes diplomáticas citadas por el Gobierno iraní, Teherán solo aceptará una tregua permanente que incluya “garantías firmes” de que ni Washington ni Tel Aviv volverán a atacar territorio iraní.
La decisión se produce a pocas horas de que expire el ultimátum lanzado por el presidente Donald Trump para alcanzar un acuerdo que permitiera el paso seguro de buques por el estrecho. Más de 150 barcos mercantes, entre petroleros y cargueros de todo tipo, permanecen anclados a ambos lados del estrecho de Ormuz, paralizando el flujo de aproximadamente el 20% del petróleo mundial que transita por esta vía.
“Un alto el fuego temporal no es suficiente. Queremos el fin definitivo de la agresión y compromisos concretos para que no se repitan los ataques”, señalaron fuentes cercanas al nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Khamenei. La postura de Teherán endurece aún más las negociaciones en un momento en que la economía global ya sufre las consecuencias del bloqueo.
Precio del crudo
El conflicto, que estalló tras la serie de ataques estadounidenses e israelíes contra instalaciones iraníes en las últimas semanas, ha dejado en vilo el suministro energético mundial. Analistas advierten de que, si no se alcanza un acuerdo rápido, los precios del crudo podrían dispararse y generar una nueva crisis económica internacional.
Por ahora, Irán mantiene cerradas las aguas del estrecho y asegura que solo las abrirá cuando se firme una paz duradera con garantías internacionales. La comunidad internacional observa con preocupación cómo se dilata una solución que, de momento, parece lejana.












