El delincuente importado llevaba encima 31.000 euros y su organización acumula robos por encima de los 400.000 en toda España
La Ertzaintza detuvo el pasado jueves en Irún a un magrebí de 29 años a quien sorprendieron mientras manipulaba ruletas en un salón de juego de la localidad. En ese momento el delincuente extranjero llevaba encima más de 31.000 euros en billetes que robó ese mismo día.
Los investigadores le atribuyen otro robo similar del día anterior en otro local de la misma empresa situado en San Sebastián, donde actuó con la complicidad de al menos otros dos miembros de la banda que lograron huir.
Desde principios de año la banda cometió al menos nueve robos en salones de juego de diferentes provincias españolas, siete de ellos en Guipúzcoa, con un montante total que supera los 400.000 euros. Los mismos autores ya estaban bajo la lupa de los investigadores en 2023 por delitos similares.
La detención en plena huida
Alrededor de la una del mediodía del jueves una dotación policial acudió al salón de Irún tras recibir el aviso de un posible robo y al llegar vio a un hombre que salía corriendo perseguido por un trabajador del local.
Dos agentes fuera de servicio en una terraza cercana interceptaron al fugitivo y la patrulla uniformada lo detuvo de inmediato. Los agentes intentaron identificarlo sin éxito porque portaba varias documentaciones falsificadas.
Al registrarlo descubrieron en sus bolsillos numerosos fajos de billetes de 50 euros que superaban los 31.000 euros, además de alicates, un rollo de alambre y un fragmento cortado en forma de gancho para manipular las máquinas.
El sofisticado método para manipular las apuestas
El líder del grupo perforaba las cúpulas de protección de las máquinas tipo ruleta e introducía una varilla o alambre para modificar el giro de la bola y forzarla a parar en un número concreto sobre el que habían apostado de forma coordinada: de esta manera cobraban los premios como si fueran legítimos.
Para entrar en los locales utilizaban múltiples documentaciones falsas que intercambiaban entre los miembros, lo que dificultaba su seguimiento. La investigación sigue abierta para localizar a los dos cómplices que escaparon.
La Unidad de Juego y Espectáculos de la Ertzaintza ya monitorizaba a la banda y había informado de sus movimientos a la Sección Central de Investigación Criminal y Policía Judicial de la Policía Nacional, que investiga de forma conjunta con el Centro Nacional Policial para la Integridad en el Deporte y las Apuestas.
Los investigadores constataron que el detenido es el responsable de una organización criminal y lo presentaron ante la autoridad judicial, que ordenó su ingreso en prisión.












