El fallo abre la puerta a multimillonarios daños punitivos contra grandes tecnológicas por diseñar plataformas que enganchan a los menores
El 25 de marzo de 2026 puede marcar un antes y un después para las grandes tecnológicas tras un juicio histórico en Los Ángeles contra Meta y Google, querelladas por una joven que sufrió adicción a YouTube e Instagram.
Tras nueve días de juicio y casi 43 horas de deliberaciones, el jurado encontró responsables a Meta y Google (YouTube) en el primer gran proceso que acusa a las redes sociales de provocar adicción en jóvenes.
La demandante, identificada como K.G.M., una mujer de 20 años, aseguró que comenzó a usar YouTube con solo 6 años e Instagram con 9, y que pasaba todo el día conectada durante su infancia. Sus abogados argumentaron que las compañías crearon funciones específicas para atrapar a los usuarios menores.
Los abogados de la demandante alertaron sobre feeds infinitos, reproducción automática y notificaciones constantes
Los abogados de la joven destacaron durante el juicio características concretas de las aplicaciones como los feeds infinitos que ofrecen contenido sin fin, la reproducción automática y las notificaciones constantes que mantienen a los usuarios pegados a la pantalla.
Según la demanda, estos elementos fomentaron un uso compulsivo que contribuyó a la depresión y a pensamientos suicidas de K.G.M. cuando era menor.
El jurado concedió tres millones de dólares en daños compensatorios: Meta deberá pagar 2,1 millones, que representan el 70 por ciento de la responsabilidad, mientras Google, a través de YouTube, cubrirá los 900.000 dólares restantes.
Otra audiencia puede disparar los daños punitivos a las compañías
Los miembros del jurado determinaron además que ambas empresas actuaron con malicia, opresión o fraude. En EE.UU. esta calificación permite ahora celebrar una audiencia para fijar daños punitivos adicionales que podrían elevar la cifra final de forma considerable.
Meta reaccionó con rapidez al veredicto a través de un portavoz, que declaró su «respetuoso desacuerdo con el veredicto» y que ahora evalúan opciones legales. Google, por su parte, se ciñe a que sus plataformas incluyen herramientas de seguridad y controles parentales.
Mientras Meta y Google niegan cualquier conducta ilícita, el veredicto de Los Ángeles envía un mensaje claro a la industria: los tribunales comienzan a examinar con lupa el diseño de productos dirigidos a menores.
El caso marca un antes y un después en los litigios contra las grandes tecnológicas, y la fase de daños punitivos determinará en las próximas semanas el alcance económico real de esta histórica decisión, informa Fox News.












