Avala la retirada de 2021 y desestima el recurso de la Fundación Francisco Franco, que alegaba que era un homenaje a su defensa de la ciudad cuando fue comandante
El Tribunal de Instancia de Melilla denegó este martes la reposición de la estatua de Francisco Franco que la Ciudad Autónoma retiró en 2021. El magistrado consideró que la decisión de la Asamblea se ajusta a la Ley de Memoria Histórica vigente en aquel momento.
La sentencia desestima el recurso interpuesto por la Fundación Nacional Francisco Franco y la plataforma patriótica Millán Astray. El tribunal avala plenamente la actuación de la administración local y la enmarca dentro de la normativa de memoria democrática.
Según el magistrado, el sistema democrático actual permite un amplio margen de planteamientos políticos, pero “no puede legitimar planteamientos jurídicos contrarios a la esencia del mismo” y la colocación de la estatua en 1977 puede interpretarse razonablemente como una actuación de exaltación prohibida la Ley de Memoria Histórica de Zapatero.
Los argumentos de la Fundación Francisco Franco
La Fundación y la plataforma recurrieron el acuerdo de la Asamblea y la rápida ejecución de la retirada, que se produjo en un solo día. Alegaron que la estatua, que representa a Franco vestido de militar con prismáticos y bastón de mando, solo homenajea su actuación como comandante de la Legión en 1921 durante la defensa de Melilla y no constituye exaltación de la sublevación o la dictadura.
Además, denunciaron omisión de trámites, falta de transparencia y lesión a la memoria legionaria por supuestos criterios sectarios. Argumentaron también que la estatua forma parte de un conjunto histórico-artístico en Melilla la Vieja y que su retirada vulneraba la legislación de Patrimonio Histórico.
La respuesta del tribunal
El magistrado rechazó estos argumentos al señalar que no existen detalles objetivos que respalden la tesis de que la estatua solo conmemora la labor militar de Franco en 1921. La estatua nunca contó con una resolución expresa que la declarara bien de interés cultural ni aparece en el Catálogo de Inmuebles del Plan General.
Con esta resolución, la estatua de Franco permanece en almacén y se mantiene la decisión adoptada por la Asamblea de Melilla hace cinco años.












