Interceptan un monovolumen que circulaba de forma errática y encuentran dentro a cinco ilegales y otro más escondido en el maletero
Agentes de la Ertzaintza detuvieron en la madrugada de este sábado en Tolosa, Guipúzcoa, a dos magrebíes acusados de tráfico de inmigrantes. Los policías interceptaron un monovolumen que circulaba de forma errática en el barrio Ollarain y descubrieron a cinco ocupantes más en su interior, pero además uno de ellos escondido en el maletero.
Los cinco pasajeros, también de procedencia magrebí, viajaban hacia Irún y la ciudad francesa de París de manera irregular después de haber pagado una cantidad de dinero.
Las patrullas uniformadas que realizaban labores de seguridad en la zona pararon el vehículo alrededor de las tres y media de la mañana del pasado sábado. Tras identificar a todas las personas, los agentes trasladaron a los ocupantes a dependencias de la comisaría de Oria para completar las diligencias.
Tráfico de inmigrantes en el maletero
La Ertzaintza contactó con la sección de Extranjería de la Policía Nacional para identificar correctamente a todos los ilegales. Finalmente, detuvieron al conductor, de 28 años, y al hombre que ocupaba el maletero, de 27 años, ambos de origen magrebí, como presuntos autores de un delito de tráfico ilegal e inmigración clandestina.
Los dos arrestados permanecieron bajo custodia policial en Tolosa mientras se completan las diligencias para ponerlos a disposición judicial. Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer toda la red que facilitaba estos desplazamientos.
Detenido un asiático en Oyarzun por tráfico de ilegales en una furgoneta robada
Justo una semana después, la policía regional vasca arrestó en el municipio guipuzcoano de Oyarzun a un individuo asiático de 31 años que conducía un vehículo robado en Francia por cometer, presuntamente, delitos relacionados con la falsificación de documentos y la trata de personas.
Alrededor de la medianoche de ayer, lunes, el conductor de una furgoneta con matrícula francesa que se encontraba en la gasolinera de Oyarzun, en la AP-8, cuando le abordaron por agentes de la Ertzaintza para verificar los papeles del vehículo y de las personas a bordo.
Los agentes lograron confirmar que la documentación que presentó el conductor era falsa y que el vehículo estaba registrado como robado en Francia.












