Traslada su sede de Pamplona a Biarritz (Francia), una decisión que marca el fin de 97 años de presencia española de la Pelota Vasca
La Junta Directiva de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV) aprobó, por unanimidad absoluta (33 votos a favor de 33), el traslado de su sede social desde Pamplona hasta Biarritz, en Francia. La medida, que ya era un secreto a voces, pone fin a casi un siglo de arraigo en España, donde la federación había tenido su sede desde su fundación en Buenos Aires el 19 de mayo de 1929.
Hasta ahora, la FIPV había permanecido siempre en territorio español: primero en Madrid hasta 1978, después en San Sebastián, en el Palacio de Urdanibia de Irún desde 1992 y, desde 2002, en Pamplona, donde ocupó tres ubicaciones diferentes (Trinquete de Mendillorri, calle Bernardino Tirapu y, últimamente, el Navarra Arena). En los últimos meses compartía instalaciones con la Federación Española de Pelota (FEPelota), con la que no mantiene relación alguna desde hace más de un año. El presidente español, el navarro Javier Conde, ni siquiera participó en la votación.
La decisión se tomó el pasado 14 de enero. Se barajaron tres candidaturas: Buenos Aires, Ciudad de México (que retiró su propuesta) y Biarritz, que finalmente contó con el apoyo argentino. El traslado aún debe ser ratificado en la Asamblea General de octubre en Venado Tuerto (Argentina), coincidiendo con el Mundial, aunque se considera un mero trámite.
Carácter simbólico
El actual presidente de la FIPV, el francés Xavier Cazaubon, natural de Biarritz, ha recibido el respaldo de las autoridades locales, regionales y nacionales. Además, el nuevo alcalde de la ciudad, el legendario jugador de rugby Serge Blanco, es un gran aficionado a la pelota y practica la modalidad de paleta goma en trinquete.
En su comunicado oficial, la FIPV subraya el carácter simbólico del cambio: “Biarritz, enclave emblemático de la Pelota Vasca, simboliza la esencia misma de este deporte: tradición, identidad y proyección internacional. No se trata únicamente de un cambio de ubicación, sino de una elección profundamente representativa que conecta la FIPV con uno de los territorios donde la pelota se vive con mayor intensidad y arraigo cultural”.
La federación asegura que, desde su nueva sede, continuará “consolidando su rol como organismo rector, promoviendo el crecimiento de todas sus modalidades y proyectando el futuro de la Pelota Vasca en el escenario internacional”. Un deporte que, como recuerda el propio comunicado, sigue profundamente ligado a la historia de España, pero que ahora busca reforzar sus raíces en uno de sus corazones históricos al otro lado de la frontera.












