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La Guardia Civil empieza a cazar a los conductores que llenan el depósito por 1 euro el litro

Miles de conductores podrían estar en el punto de mira de la Guardia Civil por utilizar un combustible prohibido que permite llenar el depósito del coche casi a mitad de precio.

Los controles ya se están intensificando en muchas carreteras españolas, especialmente en zonas rurales, donde este fraude se ha disparado en los últimos meses tras la subida del precio de los carburantes.

Y el método para descubrirlo es mucho más sencillo de lo que muchos imaginan.

La Guardia Civil busca coches con combustible rojizo

El combustible que están utilizando algunos conductores es gasóleo agrícola bonificado, un carburante destinado exclusivamente a maquinaria agrícola y vehículos autorizados.

Su precio puede rondar entre 1 y 1,20 euros por litro, muy por debajo del diésel convencional.

El problema es que utilizarlo en coches particulares está completamente prohibido.

Por eso la Guardia Civil ha empezado a desplegar controles específicos para detectar este fraude.

Los agentes extraen pequeñas muestras del depósito y buscan un detalle clave.

El color.

El gasóleo agrícola incorpora un tinte rojizo especial que permite identificar rápidamente si ha sido utilizado de forma ilegal.

Y hay un problema añadido para quienes intentan hacerlo solo “una vez”.

El color permanece durante meses en el depósito

Aunque algunos conductores creen que pueden repostar este combustible puntualmente sin dejar rastro, la realidad es muy distinta.

Los restos del colorante rojizo permanecen durante bastante tiempo dentro del depósito y los conductos del vehículo.

Eso significa que incluso meses después las muestras pueden seguir dando positivo durante los controles.

Por ese motivo muchos conductores terminan siendo detectados incluso tiempo después de haber utilizado el carburante bonificado.

La Guardia Civil envía además las muestras sospechosas a laboratorios oficiales para confirmar el fraude antes de imponer las sanciones.

Y las multas pueden ser enormes.

Las sanciones pueden superar los 12.000 euros

Las multas dependen del tipo de vehículo y de la gravedad de la infracción.

En turismos pequeños pueden arrancar en unos 600 euros.

En vehículos medianos las sanciones pueden alcanzar los 1.200 euros.

Pero el golpe más duro llega para vehículos industriales, comerciales o empresas, donde las multas pueden superar fácilmente los 12.000 euros.

El objetivo de estos controles es frenar un fraude que se ha disparado con la subida del precio del combustible y que preocupa especialmente en zonas agrícolas.

La crisis del carburante dispara los repostajes ilegales

Las fuerzas de seguridad ya habían detectado en los últimos meses grandes fraudes relacionados con distribuidoras fantasma de combustible que vendían carburante por debajo de coste evitando pagar el IVA.

Ahora el foco se ha desplazado hacia el uso ilegal del gasóleo agrícola.

Muchos conductores buscan ahorrar dinero aprovechando el enorme diferencial de precio respecto al diésel convencional.

Pero las autoridades están endureciendo la vigilancia.

Y cada vez resulta más fácil detectar a quienes intentan llenar el depósito por apenas un euro el litro.

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