La investigación apunta a una orden interna para mover material clave del siniestro antes del control judicial
La Guardia Civil ha identificado a un alto cargo técnico de ADIF, organismo dependiente del Ministerio de Transportes, como la persona que habría dado la orden de retirar elementos fundamentales de la vía tras el accidente ferroviario ocurrido en marzo en Adamuz (Córdoba).
Según el informe remitido al juzgado y al que ha tenido acceso El Debate, la decisión habría afectado a piezas estructurales directamente implicadas en el siniestro, que fueron desmontadas, sustituidas y trasladadas fuera del lugar de los hechos antes de quedar plenamente bajo custodia judicial.
Orden verbal a través de la cadena de mando en ADIF
Los agentes de la Policía Judicial sitúan el origen de la instrucción en el subdirector de Operaciones de Mantenimiento de ADIF, integrado en la estructura del gestor ferroviario público dependiente del Ministerio de Transportes, dirigido por Óscar Puente.
La orden no habría sido emitida por escrito, sino transmitida verbalmente a través de la jerarquía interna: desde el subdirector, pasando por un jefe de área, hasta llegar al responsable de base encargado de ejecutar los trabajos sobre la vía.
Retirada de material clave tras el accidente
El informe policial reconstruye la cronología de los hechos. Entre el 22 y el 23 de enero de 2026, apenas después del accidente, operarios de mantenimiento comenzaron a retirar elementos dañados en la zona del desvío donde se produjo el siniestro.
Entre el material retirado se encontraban componentes especialmente relevantes para la investigación pericial, como fragmentos de la aguja ferroviaria y tramos de carril deformados por el impacto.
Sustitución de “cupones” sin justificación técnica clara
Semanas después se llevó a cabo una segunda intervención que ha llamado especialmente la atención de los investigadores. El jefe de base de ADIF en Hornachuelos, que declaró como testigo, afirmó haber recibido la orden de sustituir varios “cupones” en el punto kilométrico donde ocurrió el accidente.
Según su testimonio, la instrucción llegó a través de su superior directo, tras indicaciones del subdirector de Operaciones.
Sin embargo, lo más relevante para la investigación es que el propio responsable de los trabajos aseguró ante la Guardia Civil que no se le proporcionó una justificación técnica concreta para el reemplazo de esas piezas. Incluso señaló que algunos de los elementos retirados “no presentaban defectos aparentes” y llegó a interpretar que la actuación “no tenía respaldo legal”.
Traslado del material fuera de la zona del accidente
La Guardia Civil también ha documentado el traslado del material fuera del escenario del siniestro. Durante la noche del 27 al 28 de marzo, una dresina transportó quince cupones previamente retirados desde el PIB Norte de Adamuz hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos.
Allí fueron descargados, agrupados y posteriormente precintados bajo supervisión policial. El informe detalla horarios, participantes y el procedimiento completo de la operación.
Posible afectación a la cadena de custodia
Uno de los puntos más sensibles del caso es la preservación de la escena del accidente. En este tipo de investigaciones ferroviarias, los elementos de la vía son piezas clave para reconstruir lo ocurrido.
Su retirada o manipulación antes del análisis pericial puede alterar las condiciones originales del siniestro y dificultar la investigación técnica.
Falta de control en el almacenamiento del material
El informe añade otro elemento relevante: el material retirado fue depositado inicialmente en una nave de ADIF sin un sistema estricto de control de accesos ni vigilancia constante.
El propio depositario judicial dejó constancia de que el recinto permanecía abierto y con tránsito de personal ajeno a la investigación, lo que obligó posteriormente a su precintado formal para garantizar la integridad de las pruebas.
El juzgado abre nuevas diligencias sobre el caso
El informe de la Guardia Civil no entra en valoraciones jurídicas, pero sí establece la existencia de una orden interna dentro de ADIF, transmitida de forma verbal y ejecutada antes de que el material quedara bajo control judicial.
La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Montoro ha incorporado la documentación a la causa como pieza separada, lo que podría derivar en nuevas diligencias para esclarecer la gestión de la escena del accidente y posibles responsabilidades.












