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La icónica niña-gata sin boca cumple ya 50 años

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La empresa japonesa Sanrio creó esta muñeca en 1974 y desde entonces su presencia global la ha convertido en referente del arte y de la moda

Una niña-gata. Así definió la compañía japonesa Sanrio su invento allá por 1974, un personaje icónico para niños y mayores muy presente además en el mundo de la moda. Su creadora fue una mujer, una dibujante: Ikaka Shimizu. Pero dos años después del lanzamiento del famoso muñeco, abandonó la compañía. Se hizo entonces cargo de ella otra artista del dibujo: Yuko Yamaguchi.

Pese a su hoy aspecto juvenil, Hello Kitty cumple 50 años. Nació en 1974. El personaje ha conseguido codearse con los mejores diseñadores y marcas de moda, enamorar al mundo del famoseo. La niña-gata inauguró la cultura de lo cuqui, tal y como lo define la periodista especializada, Silvia Nieto, en Yo Dona.

Hello Kitty no se hizo famosa gracias a una serie de dibujos o a una película. El personaje sin boca (creado así para evitar mostrar emociones definidas) nació directamente de fábrica, de la fábrica de la empresa Sanrio. Y no hubo publicidad definida, ni grandes campañas. Se hizo famosa por el boca a boca (y eso que no tenía). Y eso la llevó a estar presente su figura en cientos de elementos de merchandising: monederos de plástico (fue la primera estampación), material escolar, accesorios para niñas, pero también en prendas de moda adultas de todo tipo de marcas: Swarovski, Blumarine, Levi’s, Jimmy Paul, Converse, Crocs, Vans… 

50.000 productos de Hello Kitty

Este peculiar dibujo japonés también lo podemos ver en botellas de champán, figuras de Lladró, productos cosméticos, teléfonos móviles, videojuegos, galletas… Además, ha inspirado a numerosos artistas y su imagen ha servido de puntal de verdaderas obras de arte. De hecho, en Los Ángeles, con motivo del 45 aniversario de la muñeca, se inauguró una exposición en la galería Corey Helford en la que participaron 50 creadores artísticos.

Como confirma la revista Yo Dona, Hello Kitty está presente en la actualidad en 50.000 productos, tanto infantiles como adultos, lo que supone cada año para Sanrio 7.500 millones de euros.

El escritor Simon May, autor de El poder de lo cuqui, explica que “los principales consumidores de Hello Kitty son mujeres de edades comprendidas entre los 18 y los 40 años que abarcan todo el espectro social, desde artistas de la performance a cantantes punk, desde banqueras de Wall Street a estrellas del porno, y la niña-gato aparece en desfiles de primeras marcas en Nueva York, Milán y Tokio”. 

La niña-gata que vive en los suburbios de Londres

Sobre el personaje de Hello Kitty, como ha ido configurando la compañía a o largo de los años, podemos confirmar que es una niña-gata inglesa, que vive en un suburbio de Londres con sus padres, una hermana gemela y su mascota. Su grupo sanguíneo es el A, su plato favorito es la tarta de manzana y su palabra predilecta: amistad.

Desde un punto de vista cultural, señala la revista Yo Dona, Hello Kitty es un producto relevante. Tanto, como para inspirar ensayos que lo diseccionan como el que se publicó en la revista Time en 2014: “el personaje se ha convertido en una figura de culto polarizante en todo el mundo. Los fanáticos que coleccionan todo lo relacionado con Hello Kitty dicen que es empoderadora o, al menos, un pasatiempo inofensivo. Los críticos dicen que es un retroceso sexista a una época en la que se suponía que las niñas, particularmente las asiáticas, eran lindas y silenciosas. Mientras tanto, en algunos círculos feministas también ha sido aceptada como un símbolo contradictorio de libertad para ser femenina y fuerte a la vez”.

Pero lo cierto es que Hello Kitty es el personaje principal del parque de atracciones Sanrio Puroland, un parque temático en Tokio dedicado a los personajes de Sanrio, entre los que ese encuentra la famosa gata blanca.

El niño atrapado en el juego de Hello Kitty

Y para terminar con la información, y a modo de anécdota, este pasado sábado, un niño, el pequeño Ethan estaba con su familia en un centro comercial al sureste de Brisbane (Australia) cuando, en un momento de descuido de sus padres, se metió dentro de una máquina de peluches de Hello Kitty. En ningún momento se le ve al niño de 3 años agobiado, todo lo contrario, para él era como estar en una piscina de muñecos, pero sus progenitores no sabían cómo sacarlo de allí y llamaron a la policía.

Los agentes le pidieron al niño que se fuera a una esquina de la máquina, donde estaba su madre. Le dijeron que se tapara los ojos y en ese momento rompieron el cristal de uno de los lados del cubículo. El pequeño apenas se dio un susto y pronto va a los brazos de la policía que le saca de allí y le conduce de vuelta a su familia.

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