VOX Cartagena participó en una conferencia al respecto organizada por el Instituto Español de Estudios Políticos
La Edad Contemporánea nace y se configura en torno a la idea de que las libertades —de pensamiento y expresión, principalmente— debían ser valores que prevalecieran por encima de cualquier otro, pues garantizan y fomentan el razonamiento crítico, el debate público y el avance científico, si acaso no son estos tres conceptos indisociables entre sí. Sin embargo, dos siglos y medio después, estas nociones parecen hallarse ahora nuevamente cuestionadas. De hecho, su defensa supone hoy un acto de rebeldía.
Este jueves, el Instituto Español de Estudios Políticos organizó en Cartagena la conferencia “No hay cuerpos equivocados, sí hay creencias falsas, sí hay consecuencias trágicas”. Para ello, invitó a dos referentes en el análisis y tratamiento de este tema: Quico Alsedo, periodista de El Mundo con 25 años de trayectoria y licenciado también en Derecho, autor de Víctimas de lo trans; y José Errasti, licenciado en Filosofía, doctor en Psicología y profesor de este grado en la Universidad de Oviedo, autor de Nadie nace en un cuerpo equivocado. Ambos expusieron con respeto sus tesis sobre la ideología totalitaria de género, sirviéndose de datos y experiencias reales.
Para ciertas asociaciones e incluso partidos políticos, este acto en el que dos escritores charlaban sobre sendos libros —publicados, conviene recordarlo, al amparo de la libertad de imprenta— suponía un ataque al colectivo transexual y convertía al ayuntamiento en cómplice por ceder un espacio municipal a tal efecto. Estas acusaciones, realizadas desde el desconocimiento de quien no se ha leído las obras objeto de la charla y de quien ni siquiera se toma la molestia de escuchar las ideas de sus autores, ponen de manifiesto una preocupante realidad: la libertad de expresión, el ánimo de debate y el intercambio de opiniones está hoy más amenazado que nunca.
VOX Cartagena estuvo presente en esta conferencia para dejar claro que siempre se posicionará a favor del pensamiento crítico y de la potestad de que cada individuo pueda exponer sus tesis, con independencia de su posicionamiento político. “Hay algo que nos une: la libertad de poder contar las cosas”, comenzó explicando López Pretel, vicealcalde de Cartagena y portavoz del grupo municipal. “Es triste comprobar cómo una ideología, la de género, se transforma en una religión de Estado. Ya sufrimos guerras por este motivo en el siglo XVI y hoy vivimos algo parecido”, se lamentó.
En este sentido, defendió que, como “sociedad civilizada, tenemos el deber de proteger al débil y destinar todos los recursos a hacerlo”. Sin embargo, esto no debe malinterpretarse y conducir a que los partidos políticos “se adueñen del victimismo de ciertos colectivos y lo utilicen para crear leyes que provocan un daño muy superior al esfuerzo que nos supone, como sociedad, cuidar de las personas o grupos vulnerables”. Así, el vicealcalde de Cartagena concluyó que “hay que combatir cualquier rechazo, marginación u opresión que sufra una persona a resultas de su nacimiento o condición, sea transgénero o cualquier otra, pero no permitir que se legisle en favor de chiringuitos ideológicos” y sean estos quienes acaben absorbiendo la mayoría de los medios económicos y humanos disponibles.

Gonzalo López Pretel clausura la charla en calidad de vicealcalde.












