La deuda pública alcanzó en marzo de 2026 los 1,74 billones de euros, el equivalente al 101,6% del PIB
España se ha convertido en la economía de la OCDE donde más ha aumentado la deuda pública desde la crisis financiera de 2007. Así lo refleja un informe del organismo internacional citado por Libre Mercado, que sitúa el incremento del endeudamiento español en 67 puntos del PIB entre 2007 y 2024, hasta alcanzar el 109% del Producto Interior Bruto.
Este dato vuelve a poner el foco en la situación de la deuda pública en España, que continúa en niveles históricamente elevados y plantea dudas sobre la sostenibilidad fiscal a medio y largo plazo.
La deuda pública de España supera los 1,7 billones de euros
Según los últimos datos del Banco de España, la deuda del conjunto de las administraciones públicas alcanzó en marzo de 2026 los 1,74 billones de euros, lo que equivale al 101,6% del PIB.
En comparación interanual, el endeudamiento creció un 4,2%, pasando de 1,67 billones en marzo de 2025. Si se amplía el horizonte temporal, el incremento desde marzo de 2020 —cuando la deuda era de 1,26 billones— asciende al 38%.
Este crecimiento sostenido refuerza la tendencia al alza del endeudamiento público en España, que sigue sin mostrar una corrección estructural significativa.
España lidera el deterioro fiscal entre las economías avanzadas
El informe de la OCDE sitúa a España a la cabeza del aumento de deuda entre los principales países desarrollados. Tras España aparecen Estados Unidos, Japón y Francia, con un incremento de 59 puntos del PIB desde 2007. Grecia, por su parte, registra un aumento de 55 puntos.
En términos absolutos de deuda sobre PIB, Japón sigue encabezando la lista con un 212% en 2024. Le siguen:
- Grecia: 170% del PIB
- Estados Unidos: 123%
- Francia: 117%
España, aunque por debajo de estos niveles, destaca negativamente por la rapidez del incremento acumulado.
Una tendencia estructural de déficit y gasto público
El organismo internacional advierte de que el caso español no responde a una situación puntual, sino a un problema estructural de déficit público.
El Estado mantiene un nivel de gasto superior a sus ingresos de forma recurrente, lo que ha provocado un aumento constante de la deuda. Esta dinámica se ve reforzada por el crecimiento del gasto público en distintas áreas, especialmente en políticas sociales.
Más gasto social y presión del envejecimiento
La OCDE señala también el aumento de las presiones sobre las finanzas públicas derivadas del envejecimiento de la población. Este fenómeno impacta directamente en el gasto sanitario y social.
Según el informe, el gasto público medio destinado a estas partidas ha pasado del 39,7% del PIB en 2007 al 43,1% en 2023, consolidando una tendencia ascendente de largo plazo.
Este incremento del gasto estructural dificulta la reducción del déficit y limita el margen fiscal de los gobiernos.
Aumento del gasto en defensa en la OTAN
A estas presiones se suma el compromiso de los países de la OTAN de aumentar el gasto en defensa. El informe recoge la previsión de elevarlo hasta al menos el 3,5% del PIB, junto con un 1,5% adicional destinado a infraestructuras, seguridad y refuerzo industrial.
Este nuevo escenario añade más tensión a las cuentas públicas de los países miembros, incluida España.
Países que logran reducir su deuda pública
En contraste con la evolución española, la OCDE destaca algunos casos de consolidación fiscal. Entre ellos:
- Israel, que redujo su deuda en 11 puntos hasta el 68% del PIB
- Suiza, que la recortó en 6 puntos hasta el 40% del PIB
Estos ejemplos muestran que, en determinados contextos, es posible reducir el endeudamiento público con políticas fiscales más restrictivas.













