Los fondos internacionales afectados por los recortes retroactivos a las primas de energías renovables amenazan con embargar activos españoles en EEUU
La participación de la Selección Española en el Mundial de Fútbol 2030, coorganizado por México, Estados Unidos y Canadá, se encuentra bajo amenaza debido a los litigios pendientes por los recortes en las primas a las energías renovables impulsados por gobiernos anteriores.
Según informa La Razón, varios fondos y empresas internacionales han obtenido resoluciones favorables en tribunales estadounidenses que les permiten embargar bienes y activos del Estado español en territorio norteamericano.
España acumula al menos siete laudos arbitrales reconocidos en Estados Unidos, con una deuda que supera los 688 millones de euros solo en estos casos (más intereses de demora). Entre ellos destacan NextEra (290,6 millones), Infrastructure Services/Antin (125,1 millones), Watkins (79,5 millones) o RREEF (74 millones). La deuda total con acreedores renovables asciende a más de 2.300 millones de euros, incluyendo indemnizaciones e intereses judiciales.
Los litigantes han iniciado procedimientos de “discovery” a entidades vinculadas al Estado español para identificar contratos, cuentas bancarias y flujos de pago relacionados con el Mundial. Fuentes cercanas a los acreedores advierten: “Cualquier operación que realice España en el marco de su participación en el Mundial será seguida y susceptible de posible embargo. Vamos a vigilar al centímetro toda la operativa”.
La concentración de La Roja se prevé en Chattanooga (Tennessee), con partidos de fase de grupos en Atlanta (Georgia) y posibles encuentros posteriores en ciudades como Los Ángeles, Miami, Dallas o Nueva York. Prácticamente toda la logística —alojamiento en hoteles como el Embassy Suites, entrenamientos, transporte, catering y pagos asociados— se desarrollará en suelo estadounidense, lo que multiplica el riesgo de embargos.
Origen en los recortes a primas renovables
Este conflicto tiene su origen en los recortes retroactivos a las primas de renovables aplicados en España hace más de una década, que generaron decenas de arbitrajes internacionales bajo el Tratado de la Carta de la Energía. Mientras España ha intentado bloquear o retrasar los pagos, los inversores extranjeros han logrado ejecuciones en varios países: Bélgica (embargo a Enaire vía Eurocontrol), Reino Unido, Singapur o Australia.
De materializarse los embargos, podrían verse afectados no solo la imagen del fútbol español, sino también la operativa diaria de la Federación y la Selección durante el torneo que arranca el 11 de junio de 2026 en el Estadio Azteca. El Gobierno y la RFEF aún no han hecho declaraciones públicas sobre las medidas que adoptarán para mitigar este riesgo judicial.












