El Gobierno y la izquierda vuelven a censurar voces críticas mientras VOX denuncia la deriva autoritaria del régimen de Pedro Sánchez
Nuevo episodio que pone en evidencia la precaria situación de la libertad de expresión en España, la Policía ha bloqueado este lunes el acceso al Congreso de los Diputados a los periodistas y activistas Vito Quiles y Bertrand Ndongo, invitados por VOX a una jornada dedicada precisamente a la defensa de la libertad de expresión.
El Grupo Parlamentario de VOX acoge este lunes, 1 de junio, en el Congreso de los Diputados las II Jornadas sobre Libertad de Expresión, un foro que busca poner el foco en las crecientes amenazas a la libertad informativa y de opinión en España, tanto en medios tradicionales como en redes sociales.
El evento, que comenzó a las 17:00 horas en la Cámara Baja, contará con la participación de destacados periodistas, directores de medios, abogados y creadores de contenido críticos con el actual panorama mediático y regulatorio en España. Entre ellos, el director de LA BANDERA, David Santos.
Censura en toda regla
A pesar de que acudían como invitados del grupo parlamentario de VOX y no como periodistas acreditados, los agentes han impedido a Vito y Ndongo el paso alegando “motivos de seguridad”. Ambos habían sido previamente sancionados por la Mesa del Congreso —controlada por la izquierda— por supuestos “altercados”, una medida que muchos consideran un claro instrumento de persecución contra quienes incomodan al poder.
Este bochornoso veto se produce en el mismo edificio donde se supone que debe reinar el debate democrático, demostrando una vez más cómo el sanchismo y sus aliados tratan de silenciar a las voces disidentes.
VOX, el partido que más crece en intención de voto y escaños según los últimos sondeos, vuelve a posicionarse como la única formación que planta cara con firmeza a esta deriva autoritaria. Mientras el PP guarda un incómodo silencio y la izquierda aplaude, Santiago Abascal y su equipo organizan actos para denunciar la censura y defender las libertades que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende liquidar.
El contraste con las elecciones de 2023
Hace tres años, VOX ya advertía de la amenaza que suponía la alianza Frankenstein para las libertades fundamentales. Hoy, con un crecimiento sostenido que lo sitúa como la fuerza política que más avanza, VOX se consolida como la alternativa clara para millones de españoles hartos de censura, lawfare y persecución ideológica.
Este incidente no es un hecho aislado, sino la confirmación de que en la España de Sánchez ser crítico con el poder se ha convertido en un riesgo. Mientras tanto, VOX sigue creciendo porque representa a quienes no están dispuestos a callar.













