Saltar el contenido

La Procesión del Cristo de los Pescadores de Cabo de Palos conquista Cartagena con un ambiente inolvidable

Fieles llenaron las calles en una de las citas más emotivas, con los tronos de San Pedro, Jesús Nazareno, Santiago, el Cristo de los Pescadores y la Virgen Dolorosa

La procesión del Santísimo Cristo de los Pescadores de Cabo de Palos se consolidó anoche como uno de los momentos más importantes y sentidos de la Semana Santa en la Región de Murcia. Esta tradición, profundamente arraigada en la identidad pesquera del litoral de Cartagena, volvió a demostrar su capacidad para unir devoción, historia y comunidad en una noche marcada por un ambiente excepcional. Y ahí estuvo LA BANDERA.

Cabo de Palos, enclave marinero emblemático del municipio de Cartagena, vivió un Jueves Santo cargado de emoción y fervor popular. Un año más y esta vez con LA BANDERA de testigo.

Desde las 20:30 horas, miles de personas –vecinos, turistas nacionales e internacionales y familias enteras– se concentraron en las calles y alrededores de la lonja de pescadores para acompañar a las imágenes sagradas.

Olor a incienso

El gran ambiente que se respiró fue palpable: un silencio respetuoso roto solo por el sonido de las cornetas y tambores, el olor a incienso y el murmullo emocionado de la multitud que aplaudía a su paso. La procesión, única en España por su vinculación directa con el mundo de la pesca, se convirtió en un auténtico homenaje a la fe de los marineros que, generación tras generación, han encontrado en el Cristo Pescador protección y esperanza ante el mar.

El desfile contó con los cinco tronos que ya forman parte de la memoria colectiva de la localidad: el trono de San Pedro (con su característico barco), el de Jesús Nazareno, el de Santiago El Mayor, el del Santísimo Cristo de los Pescadores –imagen titular de la cofradía– y el de la Virgen Dolorosa. Cada uno, cargado con la sobriedad y la belleza que caracteriza esta procesión marinera, recorrió las principales calles del pueblo hasta el emblemático Muro de la Sal, donde tuvo lugar el emotivo Encuentro entre el Nazareno y la Dolorosa.

La esencia de Cartagena y Cabo de Palos

Esta procesión no es solo un acto religioso: representa la esencia misma de Cabo de Palos y su vinculación histórica con el mar. En un momento en que muchas tradiciones buscan renovarse, la del Cristo Pescador mantiene intacta su autenticidad, atrayendo cada año a más visitantes que descubren en ella un legado cultural y espiritual de primer orden. Tras la recogida de los tronos en la lonja, las imágenes permanecerán expuestas al público durante Viernes y Sábado Santo para que todos puedan contemplar de cerca su belleza y significado.

Una noche que quedará grabada en la memoria colectiva como ejemplo vivo de cómo la fe y la tradición pesquera siguen siendo el corazón de Cartagena y su entorno.

Deja tu respuesta

Donar

Síguenos