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La revista The Economist reconoce el «triunfo» de Donald Trump en Venezuela tras la caída de Maduro

«Ha hecho de Venezuela un mejor lugar» ha resaltado el semanario británico

En un cambio relevante dentro del panorama mediático internacional, la prestigiosa revista británica The Economist ha admitido que las acciones del expresidente Donald Trump han contribuido a mejorar la situación en Venezuela tras la salida del poder de Nicolás Maduro.

En su editorial más reciente, el semanario —históricamente crítico con Trump— reconoce que, en los primeros 100 días desde la captura de Maduro, el país ha experimentado cambios positivos. Esta valoración supone un giro significativo respecto al discurso predominante durante años en buena parte de la prensa occidental.

Cambios políticos y económicos en Venezuela

Según el análisis publicado por The Economist, la transformación en Venezuela ya es visible. Figuras de la oposición han sido liberadas, existe mayor libertad para reunirse y las protestas han dejado de ser reprimidas de forma sistemática.

Además, el interés internacional por la economía venezolana está resurgiendo. Sectores estratégicos como el petróleo, el gas y la minería vuelven a atraer a inversores extranjeros, lo que apunta a una posible recuperación económica progresiva.

El editorial destaca de forma clara que estos avances no habrían sido posibles sin la presión ejercida por Estados Unidos durante la administración Trump, señalando su papel clave en el debilitamiento del régimen chavista. En la actualidad, el país está bajo el liderazgo de Delcy Rodríguez, en un contexto marcado por la influencia de Washington.

Una mejora parcial, pero con incertidumbre

A pesar de este reconocimiento, la publicación británica advierte que la situación dista de ser completamente estable. Aunque se han producido avances, Venezuela aún enfrenta importantes desafíos políticos e institucionales.

El editorial subraya que todavía existen presos políticos y que la democracia no se ha restablecido plenamente. La incertidumbre sobre el futuro del sistema político sigue siendo elevada, lo que genera dudas tanto a nivel interno como internacional.

Un caso difícil de replicar

Otro de los puntos clave del análisis es que el modelo aplicado en Venezuela no sería fácilmente replicable en otros países. Según The Economist, esto se debe a las características específicas del chavismo, cuya estructura de poder se basa más en intereses que en una ideología sólida, lo que facilitó su fragmentación ante la presión externa.

Un cambio de narrativa internacional

Durante años, Venezuela fue considerada un ejemplo del fracaso del socialismo, aunque en muchos casos esta realidad fue minimizada por ciertos sectores. Ahora, incluso medios críticos con Trump reconocen que la situación ha cambiado, al menos en parte.

Este giro en el discurso refleja una nueva etapa en la percepción internacional del país, donde se admite que la intervención estadounidense ha tenido efectos que han modificado un escenario que durante mucho tiempo parecía inamovible.

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