Agricultores españoles protestan por lo que consideran una vulneración de la sentencia del TSJU, que daba la razón a los saharauis
La Comisión Europea decidirá mañana sobre la aprobación del acuerdo que ha negociado con Marruecos en secreto durante con el que se lograría que los productos agrícolas producidos en el antiguo Sáhara español puedan seguir exportándose a la UE.
De esta manera, se evitaría la aplicación de la sentencia del Tribunal Superior de la Comunidad en sentido contrario, como confirma La Razón.
Medios próximos al Frente Polisario ya han denunciado lo que consideran una maniobra. También lo ha hecho ASAJA, al considerar que va en contra de los productores españoles. Era tal la discreción de las conversaciones que los agricultores marroquíes del Sáhara ya habían anunciado que tenían otros mercados, ante la inminente entrada en vigor de la sentencia el próximo 4 de octubre, tal y como informó La Razón.
Medios marroquíes han publicado el supuesto texto del acuerdo sometido a aprobación mañana. La Comisión Europea propone un «acuerdo provisional» con Marruecos, eludiendo así al Parlamento Europeo en este proceso, lo que supone un ahorro de tiempo.
Sáhara Occidental
“La Unión Europea está comprometida con el desarrollo sostenible del territorio del Sáhara Occidental, un territorio no autónomo según la jurisprudencia del Tribunal de Justicia. En 2018, la Unión y Marruecos firmaron un acuerdo en forma de canje de notas para modificar los Protocolos 1 y 4 del Acuerdo de Asociación, autorizando la importación de mercancías originarias del Sáhara Occidental con aranceles preferenciales”.
El acuerdo establece que el pueblo del Sáhara Occidental “se beneficiará de una ventaja específica, tangible, sustancial y verificable, proporcional a la explotación de los recursos”.
Garantías de explotación
Esta ventaja “deberá ir acompañada de garantías de que la explotación se realizará en condiciones compatibles con el desarrollo sostenible, asegurando la preservación de los recursos naturales no renovables y la renovación continua de los recursos renovables, como las poblaciones de peces.
Además, el acuerdo “deberá incluir un mecanismo de seguimiento periódico para verificar que la ventaja concedida sea efectivamente recibida por el pueblo afectado”.








