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Las importaciones de frutas y hortalizas desde Marruecos a Almería se disparan

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Las empresas almerienses han multiplicado de forma alarmante sus importaciones de hortofrutícolas en la última década en más de un 500%

Informe demoledor, a la vez que esclarecedor que denota el rumbo tan curioso que está tomando la economía española respecto a Marruecos. Nos referimos al informe que ofrece al portal Estacom, que extrae sus datos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX).

Lo más llamativo que se extrae: la provincia de Almería ha disparado sus importaciones agrícolas en la última década en más de un 500%.

Por ejemplo, uno de cada cinco tomates (22%) que las empresas compran al país vecino tienen como destino las empresas almerienses. Además, se les paga, de media, 1,48 euros por cada kilo, lo que supone un 156% más que antes de la pandemia.

Pero además del tomate, y por encima, lo que entra a Almería desde Marruecos principalmente es el pimiento. Son cerca de 20 millones de kilos, con un aumento en los últimos años que supone un 900%.

También llega desde Marruecos la judía verde. Las empresas almerienses han comprado alrededor de 15 millones de kilos. Son datos del portal especializado Hostoinfo.

Almería y su provincia, principal productor, está pasando a ser principal comprador de frutas y hortalizas de Marruecos. Solo en tomates, 18 millones de euros de ingresos se han ido para las empresas marroquíes. También se compra tomate marroquí en Granada, Valencia, Lérida…

Sandías, melones, berenjenas…

El producto que más aumentado, en lo que a importaciones marroquíes, antes casi inexistentes, es la sandía, con aumentos espectaculares, pero también los melones y las berenjenas.

Todo ello se entiendo poco cuando se supone que España es la ‘huerta de Europa’ y los agricultores claman por la falta de apoyo institucional.

Y todo se ejemplifica con el balance que ofrecido en este caso por Coexphal el sobre la campaña 2022-23: la provincia de Almería tuvo una producción de 3,77 millones de toneladas de productos, lo que fue un 5,66% menos que en la temporada anterior.  

Los agricultores, ante esta situación piden lo que se conoce como cláusulas espejo. Estas cláusulas permitirían igualar las condiciones exigidas tanto a los productores nacionales como a los internacionales, evitando el ‘trato de favor’ que tendrían a la hora de vender quienes producen fuera del país.

Alertas sanitarias

Y a todo hay que sumar las últimas alertas sanitarias por productos que estaban entrando con algún problema a través de las fronteras nacionales. Por ejemplo, aquella era referida a la presencia de imidacloprid en una partida de pimientos que cruzaron a territorio francés, donde la empresa receptora avisó del problema a las autoridades europeas. Los niveles de pesticida llegaban a duplicar el Límite Máximo de Residuos para un producto que está vetado para los agricultores almerienses. Y no nos olvidamos de las fresas con hepatitis A…

Reetiquetado

Y otro aspecto grave es el reetiquetado de algunos productos para engañar a los consumidores. Las organizaciones agrarias advierten de lo que se está haciendo en algunas cadenas de supermercado. Coag alertó, por ejemplo, de que se estaban vendiendo como españolas sandías que realmente habían sido producidas en Senegal.

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