Tratar bien al capital humano es uno de los grandes pilares para asegurar el éxito en tiempos difíciles. Mientras los políticos dedican sus esfuerzos a lanzar diatribas públicas frente a las cámaras, las buenas empresas de la sociedad civil trabajan de manera interna buscando lo mejor para su negocio y, por extensión, para su plantilla.
En las últimas jornadas, la conocida cadena española Mercadona ha querido zanjar la rumorología publicando con gran claridad las tablas y rangos de sueldos oficiales con los que opera en todo el país. El resultado es totalmente clarificador de cómo debería funcionar realmente el mercado productivo nacional y el mundo de la retribución.
La verdadera receta contra el aumento del coste de la vida
Lo más reseñable de las condiciones laborales de esta empresa es la implementación de subidas porcentuales consistentes para cada empleado que pasa a cumplir otro año de contrato continuado. Esto supone una escala económica muy motivadora que fomenta que el empleado gane poder adquisitivo con el paso de los años sin caer en el estancamiento común de tantos otros sectores o convenios precarios.
Con la dura tasa de inflación a la que se enfrentan todas las familias a la hora de pagar su alquiler, su energía y sus servicios más básicos, contar con esta política empresarial que se compromete y protege en automático las nóminas fijas marca una verdadera diferencia en la mesa de sus asalariados a final de mes.
El fracaso de las medidas dictadas desde el ministerio
Con este sistema propio, la empresa valenciana neutraliza el discurso encendido de Yolanda Díaz y los sectores intervencionistas de Trabajo. El Gobierno lleva años empeñado en obligar a todo el tejido nacional a aplicar subidas genéricas por puro decreto, asfixiando por decreto en muchas ocasiones a la pequeña empresa y motivando despidos de base o subidas de precios ocultas.
Ha quedado suficientemente demostrado a través de la economía clásica que una compañía que genera riqueza con libertad comercial total es, por sus propios motivos lógicos de retención vital, la mayor interesada en promover en paz condiciones laborables dignas para competir dentro del libre mercado.
Premiar el talento y asegurar la estabilidad en la plantilla
Finalmente, apostar por el esfuerzo individual sin techos burocráticos invita al progreso interno de la persona. Garantizar que subir peldaños proporciona estabilidad a largo plazo destierra poco a poco la precariedad de la que la alta política tanto habla y a la que aporta tan pocas y endebles soluciones prácticas que no ahoguen antes al pequeño empresario.
La lección central que recoge el observador objetivo de estos movimientos es que las grandes zancadas en nivel de vida no se logran por la publicación de una nueva orden general en el boletín del estado, sino por la correcta y valiente gestión particular que genera dinero real listo para ser justamente repartido hacia los propios contribuyentes.
Enlace a la fuente de la noticia












