Cinco años de engaños y abandono del Gobierno con el sello eterno del PSOE mientras 250 millones de euros se pudren sin repartir
Cinco años después de la erupción del volcán Cumbre Vieja, que destruyó más de 1.600 viviendas y dejó a 7.000 palmeros sin techo, el balance del Gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE es demoledor: ni una sola vivienda pública terminada en La Palma. Cero. Nada.
Los españoles afectados siguen viviendo en contenedores metálicos y casas prefabricadas que iban a ser “temporales” y se han convertido en su cárcel permanente. Mientras tanto, más de 250 millones de euros de los fondos prometidos siguen sin repartirse. Este es el auténtico sello del PSOE: promesas vacías, mentiras continuas y un abandono calculado de los ciudadanos de carne y hueso.
El 19 de septiembre de 2021 empezó la pesadilla. Sánchez aterrizó en la isla con su sonrisa de cartón piedra y su séquito de fotógrafos para prometer el oro y el moro. “Reconstrucción integral”, “ayudas inmediatas”, “ningún palmero se quedará atrás”. Palabras huecas que hoy suenan a burla cruel.
Perímetro de exclusión
Porque la realidad, cinco años después, es humillante: decenas de familias malviven en contenedores, sin certificado de habitabilidad, con 12 kilómetros de perímetro de exclusión que sigue cerrado y sin solución a la vista. La reconstrucción real la han tenido que pagar los propios damnificados de su bolsillo. El Estado brilló por su ausencia.
Entre el Gobierno central y el Ejecutivo canario (también bajo influencia socialista) se han movilizado 340 millones de euros. Suena a mucho, pero no: quedan 250 millones sin repartir. Y nadie sabe dónde están.
La Plataforma Tierra Bonita, que agrupa a los afectados, lleva años denunciando opacidad total. “Hay autos que exigen transparencia, pero no se entregan las actas; prefieren asumir multas”, denuncia su presidente, Francisco Pulido.
“Es humillante”, añade con rabia contenida. Han abierto cinco procedimientos judiciales contra las administraciones por negarse a publicar las listas de beneficiarios.
Posibles irregularidades
Y ahora van a llevar un informe a la Fiscalía por posibles irregularidades: presupuestos que se inflan de 4 a 25 millones en expedientes de obra, movimientos especulativos en terrenos cubiertos de lava… El típico “reparto a la carta” del PSOE.
El colmo del desprecio llegó hace unas semanas. El ministro Ángel Víctor Torres —expresidente canario del PSOE y fiel escudero de Sánchez— se dignó a visitar la isla el 12 de febrero. No se reunión con los afectados. Pasó de largo. Prefirió los saludos institucionales y las fotos de postureo antes que mirar a la cara a quienes llevan cinco años sufriendo su incompetencia. Ese gesto resume perfectamente el abandono del Gobierno Sánchez: los palmeros no existen hasta que hay elecciones.
El cuento de las viviendas de Sánchez
Mientras Sánchez sigue vendiendo a nivel nacional su cuento de “23.000 millones para 15.000 viviendas al año” y “120.000 millones con inversores internacionales”, en La Palma la única vivienda pública que se ha construido… es cero.
Los damnificados han tenido que tirar de iniciativa privada para levantar algo. El Estado socialista, ese que presume de “proteger a los más vulnerables”, los ha dejado tirados como perros.
Cinco años de fotos y eslóganes vacíos en La Palma
Los ciudadanos ya no se callan. “Esto no es reconstrucción, es humillación sistemática”, claman desde las plataformas. “Prometieron 60.000 euros por vivienda Sánchez, 30.000 el Gobierno canario y 10.000 el Cabildo… y seguimos esperando”.
Cinco años de mentiras, cinco años de fotos y eslóganes, cinco años de contenedores. Ese es el verdadero legado del PSOE en La Palma: el sello de la traición a los españoles de verdad.
Mientras Pedro Sánchez sigue en Moncloa repartiendo indultos, dinero a independentistas y propaganda feminista, los palmeros siguen en sus contenedores. Esa es la España de Sánchez. Esa es la España del PSOE.












