Priorizan el riesgo de la inmigración por encima de otros; crece la preocupación por el impacto de los conflictos internacionales en la economía
Un reciente estudio de la empresa demoscópica GAD3 revela que los españoles perciben la inmigración irregular como la mayor amenaza para el país en la actualidad.
El sondeo, realizado en las últimas semanas, muestra que una parte significativa de la población considera que los flujos migratorios no controlados representan un riesgo superior a otros desafíos geopolíticos o económicos. Esta percepción se ha consolidado en un contexto de continuas llegadas de pateras y cayucos a las costas canarias y andaluzas, junto con los debates sobre la integración y los recursos públicos.
El artículo original de ABC destaca que, aunque los conflictos armados en Ucrania, Gaza y Oriente Próximo ocupan gran parte de la agenda internacional, los españoles muestran una mayor inquietud por las consecuencias directas que estos tienen en la economía nacional, especialmente en el precio de la energía y el coste de la vida. Esta preocupación ha impulsado un mayor apoyo social a incrementar el gasto en defensa, que por primera vez ha superado el 2% del PIB en España, cumpliendo con los compromisos adquiridos en la OTAN.
Preocupación por la seguridad y la economía
Los expertos consultados señalan que la combinación de inestabilidad global y presión migratoria genera en la ciudadanía una sensación de vulnerabilidad. La inmigración irregular no solo se asocia a desafíos en materia de seguridad y orden público, sino también a la saturación de servicios sociales, sanitarios y educativos en determinadas regiones.
“Los españoles demandan un control más efectivo de las fronteras y una política migratoria más equilibrada que combine la solidaridad con la sostenibilidad”, afirma un analista de GAD3.
Este barómetro refleja un cambio en las prioridades ciudadanas respecto a ediciones anteriores, donde el terrorismo o la crisis económica solían liderar las preocupaciones. Ahora, la inmigración irregular se posiciona claramente en primer lugar.
El Gobierno, por su parte, ha defendido su gestión de los flujos migratorios, destacando los acuerdos con países de origen y tránsito, aunque la oposición critica la falta de medidas más contundentes.
Con las tensiones internacionales lejos de resolverse y las llegadas irregulares manteniéndose en niveles altos, todo indica que la inmigración seguirá siendo uno de los temas centrales del debate político en los próximos meses.













