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Los expertos piden que no renuncies a la libertad y a la autonomía del pago en efectivo

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El PSOE presentó en 2020 una proposición no de ley para eliminar de forma paulatina las monedas y billetes de curso legal

Mucho se está hablando de control social, de vigilancia de movimientos tanto físicos, pero sobre todo bancarios. En LA BANDERA hacíamos referencia a la intención de Hacienda de vigilar y contrastar los pagos que hacemos con tarjeta bancaria así como las veces que sacamos dinero del cajero.

Consecuencia de ello, muchos ciudadanos se están planteando volver a pagar con dinero en efectivo que era lo más habitual en tiempos prepandémicos así como comprar en el pequeño comercio de cercanía de toda la vida y frenar de esta manera el empuje de los grandes grupos y corporaciones.

Existe una clara intención por parte de la Unión Europea de supuestamente luchar contra el fraude fiscal y abogar por el pago digital con un futuro euro digital del que en otro momento hablaremos con más detenimiento. La estrategia se acentuó con los confinamientos ilegales cuando en las grandes superficies se pedía que se evitara pagar con moneda o papel ya que había más riesgo así de contraer el coronavirus.

La izquierda española quiso eliminar el dinero físico

De esta forma, el Partido Socialista de Sánchez quiso llegar más lejos que nadie y en abril de 2020 presentó una proposición no de ley en el Congreso para eliminar el dinero en efectivo, algo que descartó por el momento el Banco Central Europeo. La excusa entonces fue la de luchar contra el fraude, reducir la economía sumergida.

Por aquel entonces los expertos señalaron, y no se equivocaron, que el consumidor “utilizará mucho más la tarjeta y el móvil como medio de pago, ya que la percepción de seguridad y comodidad va a incrementarse de forma importante”. Además, el pago con tarjeta, principal medio en las adquisiciones de productos y servicios en la red, será más importante. Si a esto se une la cada vez menor predisposición a llevar dinero encima para evitar robos, “el resultado será un uso progresivamente más residual del dinero en efectivo”.

Una moneda sin control

Sin embargo, lo que muchos ciudadanos no perciben aún es que el dinero que no está en nuestras manos y sí a ‘recaudo’ en las entidades bancarias o en forma de moneda digital no es controlable al cien por ciento por nuestra parte. Acuérdense del famoso ‘corralito’ en Argentina.

A finales del pasado año, y ante los informes del Banco de España, con la caída de trece puntos del uso del dinero en efectivo en nuestro país, muchos medios de comunicación vaticinaban el fin de la moneda física o su paulatina desaparición.

La importancia del dinero físico

Nosotros, desde LA BANDERA, te vamos a contar aquí y ahora cuáles son las ventajas de usar y pagar con dinero físico.

En primer lugar, Los billetes y las monedas son los elementos de valor fiduciario de curso legal permitidos en la zona euro. En efecto, son los únicos medios de pago a los que todos los ciudadanos pueden acceder de manera directa. Son un instrumento de libertad y la autonomía porque no necesitan electricidad, internet o sistema alguno. 

El papel es una herramienta que asegura la privacidad frente al control que quieren promover los estados con la vigilancia de nuestros movimientos a través de las transferencias o tarjetas bancarias. Frente a la proliferación de estafas online, en las que los consumidores están al acecho de ciberdelincuentes que constantemente buscan hacerse de sus datos personales, el efectivo es una manera de protegerse y asegurar el capital

Las bondades del pago en efectivo

Finalmente, y a modo de cierre, nos hacemos eco de una clasificación realizada por el periodista norteamericano Neil Swidley, experto en economía sobre la conveniencia de usar el pago en efectivo:

  • El pago en efectivo ayuda al pequeño comercio. Los pequeños comercios tienen dificultades para asumir la comisión del 3 o 4 % impuesta en cada transacción realizada con tarjeta de crédito.
  • Los pagos en efectivo pueden conllevar una rebaja de los precios, ya que algunos comercios ofrecen un descuento por los pagos en efectivo a fin de evitar las comisiones de las tarjetas.
  • El efectivo te da control. Control para elegir, por ejemplo, dejar una propina en efectivo para que vaya íntegramente al camarero sin tener que ceder un porcentaje a Visa, control para evitar que sepan en qué, cuándo y cómo te gastas tu dinero y haces tus compras
  • El efectivo protege tu privacidad. No serás objetivo de campañas de marketing y no deberás temer posibles brechas de seguridad de las tarjetas.
  • El efectivo te da tranquilidad. Con dinero en metálico, puedes estar seguro de estar perfectamente preparado en caso de desastre natural, apagón o ciberataque a la central eléctrica más cercana.
  • El efectivo es genial. Con el efectivo puedes controlar tus gastos y evitar el endeudamiento. Solo hay que mirar a los alemanes, que utilizan efectivo en el 80 % de los pagos y su nivel de endeudamiento es 2,5 veces más bajo que el de sus homólogos estadounidenses.

Adiós a a los billetes en 2030

Más del 70% de las empresas en Europa cree que las monedas y los billetes desaparecerán en el año 2030. Por el contrario, algunos expertos consideran que el dinero en efectivo no desaparecerá y creen que los métodos de pago tradicionales y digitales van a convivir durante muchos años.

De hecho, hay expertos que afirman que el fin del dinero efectivo podría generar problemas como la pérdida de libertades, ya que cada país podría supervisar qué uso se está haciendo del dinero digital y limitar las transacciones. Y añaden los peligros que suponen los hackers frente a la información y economía digital.

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