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Los peligros de la cesión de nuestros datos biométricos a cambio de criptomonedas

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La Fundación Worldcoin lo hace impunemente en España y muchos adolescentes se escanean el iris a cambio de 10 ‘wordcoins’, unos 70 euros

La alerta está ahí y la ha provocado de un tiempo a esta parte la Fundación Worldcoin, cuyas operaciones ya están prohibidas en varios países. Sin embargo, esta semana y otras muchas en distintos puntos de España está arrasando (hoy en el centro comercial Nueva Condomina de Murcia), donde registra los datos biométricos de decenas de personas cada día a cambio de criptomonedas.

De un tiempo a esta parte, cientos de jóvenes forman colas en los centros comerciales de toda España para escanear su iris. A cambio recibirán criptomonedas periódicamente a través de una aplicación. Es la propuesta de Worldcoin, que cada vez está atrayendo a más gente. “Y también generando más preocupación”, apunta el periodista especializado Enrique Pérez desde la web Xataka.

Paralelamente, al incremento de ‘suscriptores’ de datos biométricos por todo el mundo, el token Worldcoin ha disparado su precio, pasando de tener un valor cercano a los dos euros, donde se había mantenido durante casi toda su historia, a pasar a más de siete euros.

“La economía mundial pertenece a todos”

En los espacios donde se recogen los datos biométricos del que lo desee, se puede ver un mostrador que luce una frase que se repite en una treintena de ubicaciones en España: “La economía mundial pertenece a todos”. Y los jóvenes ‘ceden’ el escaneo del iris a cambio de 10 ‘worldcoin’, una moneda virtual cuyo valor puede presentar grandes fluctuaciones a lo largo de un día, y que este martes se cambia por cerca de 7 dólares, es decir, que recibir esa cantidad equivale a llevarse casi 70 euros. Después, estos ‘worldcoin’ podrán ser canjeados por moneda corriente con un procedimiento a través de una aplicación para el smartphone.  

AEPD y denuncias por el tratamiento de datos

Según ha confirmado la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) a Xataka, se han recibido “varias denuncias relacionadas con el tratamiento de datos de Worldcoin”. Estas denuncias por el momento se encuentran “en fase de análisis”.

Detrás de Worldcoin se encuentra la empresa Tools for Humanity, cofundada por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, empresario, inversor, programador y bloguero.

Según ha explicado Xataka Ricardo Macieira, Regional Manager europeo en Tools for Humanity, el escaneo de iris “es el método más infalible para comprobar que somos humanos. La aplicación lo que busca es crear un sistema global de identificación, basándose en un dato tan único y válido como el iris”. Pero apuntan que no desean conocer quién es la persona detrás. 

Cientos de miles de usuarios en España

En España, Worldcoin tuvo en noviembre de 2023 un pico de 10.000 registros semanales. En la actualidad cuenta con 360.000 usuarios verificados en España. El registro se realiza a través de más de 20 stands distribuidos en los centros comerciales más populares, de ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia, Málaga o Bilbao.

Las dudas que genera esta iniciativa no son tanto a cómo gestiona la privacidad Worldcoin, sino el hecho de que tener un registro del iris de millones de personas supone un vector de riesgo enorme a nivel de seguridad. Toda una base de datos que en manos de los ciberdelincuentes podría suponer un grave problema.

Worldcoin Foundation habla de su compromiso “con el pleno cumplimiento de todas las leyes y regulaciones relevantes que rigen el procesamiento de datos personales en los mercados”.

Esclavos de la empresa a la que cedes tus datos

Pero la letrada Laura Giménez, en La Verdad, ha explicado que la toma de estos datos por parte de una empresa “debe tener una legitimación legal adecuada” y “debe ser proporcional y necesaria al fin que se persigue”. Según Worldcoin, el destino de esta enorme base de datos, que cuenta ya con 3,5 millones de usuarios en el mundo, más de 360.000 de ellos en España, es “crear una identidad digital” que certifique a cada persona de forma inequívoca para crear sistemas financieros accesibles a escala global.

La letrada avisa: “no se ofrece información clara y accesible sobre qué hacen”, y apunta en Diario La Verdad. “Toda esa opacidad suele obedecer a que la finalidad de la empresa no es la que dice ser”.

Expertos en ciberseguridad también avisan: “los datos son el nuevo petróleo” y “cuando no hay un producto, el producto eres tú”. Y en este caso, “no hay un producto. Lo que quieren son tus datos. ¿Y para qué los van a utilizar? No se sabe, pero está claro que tienen un interés económico y que los van a usar para algo”.

Además, “cuando cedes tus datos a una empresa eres esclavo de ella, y va a ser muy difícil que nadie sepa si esos datos se usan para lo que se dice o si acaban en otras manos”.

La recomendación de los expertos: nunca, en ningún caso, se deben vender datos personales a cambio de dinero.

Federación de Consumidores y Usuarios

En este sentido, la Federación de Consumidores de Usuarios (CECU) advierte de “algunos riesgos que conlleva ceder nuestros datos biométricos con el fin llamar a reflexionar a las personas” consumidoras de manera previa a hacerlo: 

  • Se trata de datos únicos: Si se dice que los datos son el nuevo petróleo, los datos biométricos serían nuestros diamantes. Los datos biométricos son especialmente sensibles ya que permiten identificarnos. El hecho de que sean únicos conlleva más seguridad, pero también un riesgo implícito muchísimo mayor. En efecto, si los datos biométricos son robados o suplantados no podemos cambiarlos, como en el caso de un documento de identidad. No podemos, en principio, cambiar nuestros rasgos faciales o nuestro iris. 
  • Vulnerabilidades técnicas: Se deben considerar posibles brechas de seguridad que permitan el acceso a nuestros datos biométricos por parte de ciberdelincuentes, ya que los ciberataques se están desarrollando a gran velocidad.  
  • Uso inadecuado: La cesión de datos biométricos podría ser utilizada de forma inadecuada. En efecto, tenemos que confiar en la empresa que trataría nuestros datos, porque en rigor de verdad no sabemos exactamente qué hacen o harían con los mismos.  
  • Amenazas a la privacidad: La cesión de datos biométricos, como el escaneo del iris, podría exponer a las personas a un mayor riesgo de seguimiento y vigilancia, ya que, al tratarse de información única y difícil de cambiar, podría permitir la identificación de las personas sin su consentimiento.  

Cautela ante los riesgos

La decisión de ceder datos biométricos debe acompañarse de un enfoque cauteloso y consciente de los riesgos involucrados. Por ello, desde CECU “recomendamos a las personas consumidoras tomar decisiones informadas. Es decir, investigar exhaustivamente cualquier nueva tecnología financiera antes de comprometerse, y comprender los aspectos técnicos y las implicancias legales para tomar decisiones informadas”.

Asimismo, ser cautelosas a la hora de compartir datos biométricos. “Siempre es recomendable verificar la política de privacidad y asegurarse de entender cómo se utilizarán tus datos biométricos”. 

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