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Meloni habla de “ofensa a la libertad religiosa” tras la decisión de Israel contra la Iglesia Católica

La Policía israelí vetó el acceso del Patriarca de la Iglesia Católica de Jerusalén a la misa de Domingo de Ramos: “desprecio hacia millones de cristianos”

Por primera vez en varios siglos, la policía de Israel impidió este Domingo de Ramos que el cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y el padre Francesco Ielpo, Custodio de Tierra Santa, celebraran la misa en la Iglesia del Santo Sepulcro. Los prelados fueron interceptados mientras se dirigían en privado al templo —sin procesión ni acto público— y obligados a dar la vuelta, según denunció el Patriarcado Latino en un comunicado oficial.

La medida se enmarca en las estrictas restricciones de seguridad impuestas por Israel desde el estallido de la guerra con Irán a finales de febrero.

Las autoridades han limitado las concentraciones en lugares de culto a un máximo de 50 personas y han clausurado o restringido el acceso a la Mezquita de Al-Aqsa, el Muro de las Lamentaciones y el propio Santo Sepulcro, argumentando dificultades de acceso para vehículos de emergencia en la Ciudad Vieja. La tradicional procesión del Domingo de Ramos desde el Monte de los Olivos también fue cancelada.

Grave precedente

El Patriarcado calificó el bloqueo como “manifiestamente irrazonable y sumamente desproporcionada”, un “grave precedente” y un “desprecio” hacia “la sensibilidad de miles de millones de cristianos” en plena Semana Santa. “Ambos fueron detenidos en el recorrido, mientras avanzaban de forma privada y sin ninguna característica de procesión”, precisó la nota.

La reacción internacional no se hizo esperar. Italia convocó de inmediato al embajador israelí en Roma. El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, escribió en X: “Es inaceptable haberles impedido entrar en la Iglesia del Santo Sepulcro”.

La primera ministra Giorgia Meloni subrayó que el Santo Sepulcro “debe ser preservado y protegido” para los ritos cristianos y consideró el incidente “una ofensa” a la libertad religiosa. Meloni acusa al Ejecutivo de Netanyahu de atacar «la libertad religiosa» con este veto sin precedentes.

Solidaridad con el Patriarca de Jerusalén

La primera ministra italiana ha expresado su «más profunda solidaridad con el Patriarca de Jerusalén, el cardenal Pizzaballa, jefe de la Iglesia Católica en Teirra Santa, y con el Custodio de Tierra Santa, Padre Francesco Lelpo», ha remarcado el ministro de Exteriores de Meloni, Antonio Tajani.

El jefe de la diplomacia italiana ha subrayado que lo ocurrido este domingo es de gravedad porque, «por primera vez, la policía israelí ha impedido a los líderes de la Iglesia Católica celebrar la misa del Domingo de Ramos en uno de los lugares más sagrados para millones de creyentes en todo el mundo».

Tajani también ha informado de que ha ordenado al embajador de Italia en Israel que «transmita la protesta del Gobierno de Meloni a las autoridades de Tel Aviv y confirme la posición de Italia de proteger, en todo momento y bajo cualquier circunstancia, la libertad de religión».

Apoyo a los cristianos de Tierra Santa

Desde París, el presidente Emmanuel Macron expresó su “pleno apoyo” al Patriarca y a los cristianos de Tierra Santa y exigió “garantías para la libertad de culto” en Jerusalén.

En el Vaticano, el papa León XIV, durante su homilía en la Plaza de San Pedro, lamentó los conflictos que impiden a los fieles celebrar sus liturgias y recordó que “nadie puede usar a Dios para justificar la guerra”.

La Oficina del primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu defendió la decisión como “no maliciosa” y puramente de seguridad. Y anunció que se estudiará permitir el culto de líderes religiosos en los próximos días. Sin embargo, el episodio ha reabierto el debate sobre el estatus de los Lugares Santos y la convivencia religiosa en una Jerusalén marcada por la tensión bélica.

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