La RFEF solicitó por los altavoces y mediante los videomarcadores del estadio durante el descanso que se detuvieran los gritos
Cuando espectadores separatistas sustituyen «musulmán» por «español«, las autoridades ven odio ni discriminación. Los Mossos d’Esquadra han iniciado una investigación sobre los supuestos cánticos antimusulmanes y xenófobos que ocurrieron este martes en una sección del RCDE Stadium de Cornellà (Barcelona), donde se jugó el partido amistoso España-Egipto, informó este miércoles la policía regional en X.
Desde una zona del fondo de Cornellà donde habitualmente se encuentra La Curva del RCD Espanyol, se coreó en varias ocasiones, a partir del minuto 20, el canto «musulmán el que no bote«, en un ejercicio de libertad expresión que, bajo las leyes de la corrección política e ideológica, pueden ser hechos constitutivos de delito.
Cánticos de «musulmán el que no bote» en el encuentro de la selección española en Cornellà
Adicionalmente, durante los instantes previos al encuentro, algunos espectadores silbaron el himno de Egipto, mientras que también se escucharon insultos dirigidos al presidente del Gobierno socialcomunista, Pedro Sánchez, y el habitual coro alusivo a su madre.
Ante estos acontecimientos, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) solicitó por altavoces y a través de los videomarcadores del estadio durante el descanso que cesaran los gritos, sin obtener la respuesta deseada por parte de ese sector de la grada, que motivaba a otros grupos de aficionados más reducidos en otros sectores.
En sus redes sociales, la RFEF asume que todo es por motivación racista, repudió lo ocurrido y reafirmó su compromiso progresista contra cualquier forma de violencia en los estadios.
Mientras tanto, el habitual cántico separatista «Español el que no bote», señalando a quien no es de su cuerda, no ofende a las autoridades. Del mismo modo, los pitidos al himno nacional que llegaron a investigarse también se saldaron con los correspondientes archivos.












