Una expedición de buceo en Maldivas ha terminado en tragedia después de que cinco ciudadanos italianos murieran durante una inmersión en cuevas submarinas en el atolón Vaavu. Entre las víctimas se encuentran una prestigiosa profesora de Biología Marina de la Universidad de Génova, su hija y dos jóvenes investigadores especializados en arrecifes coralinos.
El accidente ha conmocionado a Italia y a toda la comunidad científica internacional por el perfil de los fallecidos y por las peligrosas condiciones en las que ocurrió la inmersión.
La inmersión terminó en una cueva submarina mortal
La tragedia ocurrió durante una excursión organizada desde el barco de safari Duke of York, una embarcación especializada en viajes de buceo en Maldivas.
Según las autoridades locales, la alarma saltó cuando cinco submarinistas desaparecieron durante una inmersión en cuevas situadas a unos 50 metros de profundidad, una zona extremadamente peligrosa incluso para profesionales experimentados.
Horas después, los equipos de rescate localizaron el primer cuerpo dentro de una cavidad submarina que alcanza los 60 metros de profundidad. Las autoridades creen que el resto de víctimas quedó atrapado en el mismo lugar.
Las operaciones de recuperación continúan siendo de altísimo riesgo debido a la complejidad de la cueva, las fuertes corrientes y el mal tiempo que afecta a la zona.
Una profesora de prestigio internacional entre las víctimas
Entre los fallecidos se encuentra Monica Montefalcone, una reconocida profesora de Ecología Marina de la Universidad de Génova y una de las investigadoras italianas más importantes en el estudio de ecosistemas tropicales.
También murió su hija Giorgia Sommacal, estudiante de Ingeniería Biomédica, además de los investigadores Federico Gualtieri y Muriel Oddenino, colaboradores directos de Montefalcone en proyectos científicos sobre arrecifes coralinos de Maldivas.
La quinta víctima es Gianluca Benedetti, director de operaciones de la empresa Albatros Top Boat y experto submarinista afincado desde hace años en Maldivas.
La pérdida ha golpeado especialmente al mundo universitario italiano y a la comunidad internacional dedicada a la conservación marina.
Las condiciones meteorológicas complicaron todavía más la tragedia
Las autoridades maldivas habían activado una alerta amarilla por fuertes vientos y rachas de hasta 80 kilómetros por hora en la zona.
Aunque la normativa local limita las inmersiones recreativas a 30 metros de profundidad, muchos buceadores experimentados realizan descensos más profundos en determinadas expediciones técnicas.
Ahora las investigaciones intentan reconstruir exactamente qué ocurrió dentro de la cueva submarina y por qué el grupo no consiguió regresar a la superficie.
Dolor en Italia por una tragedia que sacude al mundo científico
La Universidad de Génova ha expresado un profundo dolor por la muerte de Montefalcone, su hija y los investigadores vinculados a sus proyectos científicos.
La profesora llevaba más de una década estudiando los arrecifes coralinos de Maldivas y coordinando expediciones centradas en biodiversidad marina y cambio climático.
La tragedia ha provocado una enorme conmoción en Italia y vuelve a poner el foco sobre los riesgos extremos asociados al buceo técnico y las inmersiones en cuevas submarinas.
También ha generado gran impacto la noticia sobre el hallazgo de 27 cañones y media tonelada de plata en aguas de la bahía de Cádiz, otro suceso relacionado con el mar que está disparando el interés de los lectores.
Y en Andalucía sigue creciendo la conversación sobre el fuerte golpe de calor que vivirá Cádiz con subidas de hasta 11 grados.













