El Ministerio de Igualdad confirma que los dispositivos recién licitados no corregirán los problemas de las pulseras existentes
El Ministerio de Igualdad decidió que las nuevas pulseras antimaltrato se asignarán únicamente a las nuevas altas en el Sistema Cometa, es decir, a las víctimas que se incorporen ahora al programa de protección.
Las que ya estaban activas y sufrieron incidencias en el trasvase de información seguirán operando sin que las sustituyan por los dispositivos más modernos que el Gobierno licitó. Esta medida se conoce después de que se detectaran problemas técnicos que afectaron la localización y el historial de movimientos de algunos agresores.
El Ejecutivo responde así a una consulta planteada por VOX en el Congreso de los Diputados, divulgada en el Boletín Oficial de la Cámara Baja. El Gobierno precisa que las pulseras estarán destinadas únicamente a los nuevos ingresos del Sistema Cometa, (nuevas víctimas), y quienes ya formaban parte del programa solo serán reemplazadas «cuando sea necesario».
Coincide con el escándalo de las pulseras fallidas
Oficialmente se justifica la adquisición de estos dispositivos debido a la experiencia acumulada en la prestación del servicio y por los avances tecnológicos disponibles, pero la nueva licitación coincidió con el estallido del escándalo sobre el fallo tecnológico que afectó a la protección de las víctimas de violencia de género.
La publicación del informe de la Fiscalía de 2024 destapó múltiples fallos en dispositivos telemáticos de pulseras antimaltrato. El prOpio Centro Cometa comunicó reiteradamente a los juzgados que no pueden proporcionar información anterior al 20 de marzo de 2024, que fue cuando se completó la migración a los nuevos dispositivos.
¿Qué novedades ofrecen los nuevos dispositivos?
Ok Diario, citando al Ministerio de Igualdad, precisa que la mayoría de los nuevos dispositivos serán tobillera en lugar de brazaletes, con geolocalización y un mecanismo para prevenir la manipulación -en ese sentido, poca novedad-.
Igualdad añade que el móvil y tobillera contarán con una tarjeta eSIM para impedir su extracción y, para evitar como en la anterior el fallo en la migración de datos, exigirá a a la empresa saliente un plan para facilitarla durante el período de transición-












