La Policía Nacional ha desplegado este martes una nueva operación en Pamplona y varias localidades de la comarca para detener a los presuntos responsables de los graves disturbios registrados el pasado 30 de octubre de 2025 tras el acto frustrado del periodista y comunicador Vito Quiles en la Universidad de Navarra.
Según han confirmado fuentes policiales, el operativo se desarrolla de forma simultánea en distintos puntos de la capital navarra y ya se ha saldado con varias detenciones. La investigación permanece abierta y no se descartan nuevos arrestos en las próximas horas. Los agentes llevan meses analizando imágenes, grabaciones y testimonios para identificar a los participantes en unos altercados que dejaron varios heridos y provocaron importantes daños en el mobiliario urbano.
La actuación policial se enmarca dentro de una investigación iniciada hace más de siete meses por la Brigada Provincial de Información, que ya permitió detener a varios sospechosos en noviembre del pasado año por delitos de desórdenes públicos, atentado contra agentes de la autoridad y lesiones.
Un acto suspendido que terminó en violencia
Los hechos se remontan al 30 de octubre de 2025, cuando Vito Quiles tenía previsto participar en un acto dentro de su gira denominada España Combativa en las inmediaciones de la Universidad de Navarra. La convocatoria provocó una importante movilización de colectivos antifascistas, que anunciaron protestas para impedir la celebración del encuentro. Ante el aumento de la tensión y por motivos de seguridad, la Universidad de Navarra optó finalmente por cerrar temporalmente el campus y el acto quedó suspendido.
Sin embargo, lejos de rebajar la tensión, la situación derivó en enfrentamientos entre manifestantes y agentes de la Policía Nacional. Los incidentes comenzaron en los alrededores del recinto universitario y se extendieron posteriormente a otras zonas de la ciudad. Las autoridades sostienen que varios grupos radicales protagonizaron agresiones contra los agentes desplegados en el dispositivo de seguridad, además de lanzar objetos contundentes y causar importantes destrozos en la vía pública.
Cuatro policías heridos y un periodista hospitalizado
Los disturbios dejaron un balance de varios heridos. Entre ellos se encontraban cuatro agentes de la Policía Nacional que participaban en el operativo desplegado aquella tarde.
Uno de los policías sufrió el impacto de una piedra en la cabeza, mientras que otros dos resultaron heridos tras ser alcanzados por artefactos incendiarios lanzados durante los enfrentamientos. Los servicios sanitarios también tuvieron que atender a varios manifestantes y a personas que se encontraban en la zona.
Uno de los casos que mayor repercusión tuvo fue el del periodista José Ismael Martínez, colaborador de El Español. Según informó entonces la Delegación del Gobierno, el comunicador fue agredido mientras cubría los acontecimientos y recibió varios golpes que le provocaron lesiones de consideración.
Los sanitarios tuvieron que evacuarlo en ambulancia hasta un centro hospitalario, donde recibió atención médica por una herida sangrante en el rostro. Además, un joven que no participaba en los disturbios también tuvo que ser trasladado al hospital con lesiones graves.
Los disturbios se trasladaron a Iturrama y Azpilagaña
Tras los primeros incidentes en el entorno universitario, los grupos más violentos se desplazaron hacia los barrios de Iturrama y Azpilagaña, donde continuaron los enfrentamientos durante varias horas.
Las imágenes difundidas aquella noche mostraron contenedores volcados y ardiendo en plena calzada, calles cortadas y numerosos objetos lanzados contra los agentes. La Policía Nacional respondió utilizando material antidisturbios, incluyendo pelotas de goma y gas pimienta, con el objetivo de dispersar a los grupos más agresivos.
Los disturbios provocaron importantes daños materiales y obligaron a desplegar un amplio dispositivo de seguridad para recuperar el control de varias calles de la ciudad.
La investigación continúa abierta
La Policía considera que todavía existen más personas implicadas en los hechos y mantiene abiertas distintas líneas de investigación. Los agentes continúan recopilando pruebas para determinar el grado de participación de cada uno de los identificados y esclarecer completamente lo ocurrido aquella jornada.
La causa se encuentra bajo la supervisión del Juzgado de Instrucción número 5 de Pamplona, que ya recibió a varios detenidos durante las primeras fases de la investigación.
Con esta nueva operación, las fuerzas de seguridad buscan cerrar uno de los episodios de violencia callejera más graves registrados en Navarra durante los últimos años, unos disturbios que comenzaron tras la suspensión del acto de Vito Quiles y que terminaron con agentes heridos, un periodista hospitalizado y numerosos daños en la ciudad.













