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Preocupante y “espeluznante” caída del consumo de pescado en España

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La patronal de las pescaderías lamenta la inacción del Gobierno de Sánchez que sigue sin eliminar el IVA de estos productos pesqueros

La patronal de las pescaderías (Fedepesca) sigue reivindicando la “urgente necesidad” de que el Gobierno de Sánchez elimine el IVA de los productos pesqueros y apostar por una “fiscalidad saludable”.

La realidad es que desde que gobierna la ultraizquierda en España, el descenso del consumo de pescado debido a la inflación y al consiguiente empobrecimiento generalizado de la clase media española, ha caído de forma “espeluznante”, afirma Fedepesca.

Hoy, el consumo de pescado alcanza los 18 kilos por persona y año en los hogares. Antes superaba los 27 kilos; una caída brutal que está afectando a un importante sector comercial. Y es que ha habido un 30% de bajada de ventas de pescado a nivel nacional. El cliente que sigue comiendo pescado, por lo general, ha elegido la priorización de seguir quitando de otras cosas para seguir comprándolo con nuestra calidad, y luego está el cliente que ha cambiado de establecimiento por precio.

El pescado es una necesidad de salud para la población española y las pescaderías lamentan que no se impulse “la alimentación sana de toda la vida” frente a otro tipo de productos más perniciosos para la salud.

Ese 30% de caída del pescado se está distribuyendo en el aumento del pollo, en el aumento de la carne y en el aumento de procesados ultra procesados y cocinados.

El Gobierno se olvida de la alimentación saludable

Fedepesca, en un comunicado, ha sido muy clara y contundente: “Una vez más el Gobierno deja a un lado la alimentación saludable y sostenible, en línea con las recomendaciones europeas, lo que beneficiaría a todos los españoles, especialmente a las familias más vulnerables, que son las que, según datos del propio Gobierno, padecen de mayores tasas y obesidad juvenil e infantil y se alimentan de peor manera”.

Para la patronal de las pescadería, “se pierde la oportunidad de apostar por una fiscalidad saludable que favorezca la alimentación saludable, fomentando el consumo de los productos que cuentan con aval científico para ser definidos como saludables, al tiempo que se mantienen obsoletos conceptos como la definición de alimentos de primera necesidad, más propios de una economía poco desarrollada y que corresponden a la normativa del IVA del año 1993”.

Enfermedades derivadas de la mala alimentación

Desde Fedepesca, recuerdan que el coste de las enfermedades relacionadas con una mala alimentación le cuestan a todos los españoles 14.000 millones de euros al año y, lo que es más importante, tienen unas nefastas consecuencias para los ciudadanos, por lo que no se entiende que entre estas medidas anunciadas por el Presidente Pedro Sánchez y en sus palabras “alineadas con los objetivos de transición ecológica y de protección de las familias trabajadoras”, se deje fuera otra vez la defensa de los españoles a una alimentación saludable, apoyada por una fiscalidad saludable.

Por otro lado, el pasado 2023 los tipos de pescados más consumidos en España fueron, por orden de mayor a menor: merluza, salmón, sardina, bacalao, dorada, lubina, atún, rape, trucha y lenguado. Sin embargo, el descenso del consumo de todos ellos sigue haciendo mella en el sector.

El peligro de los ultra procesados

Y frente a ello, el consumo de alimentos ultra procesados está en aumento. Estudios basados en encuestas nacionales de compra y alimentación han demostrado una fuerte relación entre la adquisición y consumo de alimentos ultra procesados y la disponibilidad y consumo de azúcares añadidos.

La revista Europea de Nutrición Clínica publicaba que el consumo de alimentos ultra procesados en España se había triplicado y el aumento de azúcares añadidos, a expensas de este tipo de alimentos, pasó del 8,4 al 13%, muy por encima de la recomendación actual.

Los alimentos ultra procesados representaron el 31,7% del total de las Kcal compradas, el resto calórico se distribuía de la siguiente manera: 30,4% para los alimentos no procesados o mínimamente procesados, 25,4% para los alimentos procesados y un 12,5% para los ingredientes culinarios procesados.

Con esta distribución, el promedio de la dieta de los españoles era de 2.355,7 Kcal y donde alimentos ultra procesados, como productos de panadería, cereales de desayuno, snacks dulces, bebidas a base de leche, panes envasados industrialmente y refrescos eran los alimentos que mayor contribuían al aporte calórico.

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