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Primera vacuna que apunta a reducir el riesgo de cuatro tumores asociados al síndrome de Lynch

Los pacientes con síndrome de Lynch tienen hasta un 80% de probabilidad de padecer cáncer de colon o recto a lo largo de su vida

Un equipo internacional liderado por el investigador español Eduardo Vilar-Sánchez, profesor de Prevención Clínica del Cáncer en el prestigioso MD Anderson Cancer Center de Houston (Estados Unidos), ha presentado resultados muy prometedores de la vacuna Nous-209, considerada la primera vacuna preventiva contra varios tipos de cáncer.

Esta vacuna experimental, desarrollada por la compañía biotecnológica suiza Nouscom, está diseñada específicamente para personas con síndrome de Lynch, una condición genética hereditaria que afecta aproximadamente al 5% de la población (más de 2 millones de personas solo en España) y que dispara drásticamente el riesgo de desarrollar ciertos cánceres.

Cáncer de colon, endometrio y estómago

Los pacientes con síndrome de Lynch tienen hasta un 80% de probabilidad de padecer cáncer de colon o recto a lo largo de su vida, un 60% de riesgo de cáncer de endometrio y un 20% de cáncer de estómago, entre otros tumores. Estos cánceres suelen presentar hipermutabilidad (inestabilidad de microsatélites), lo que los hace especialmente agresivos y recurrentes.

La Nous-209 utiliza un adenovirus de grandes simios (desactivado y no infeccioso) como vector para transportar 209 antígenos (neoantígenos) característicos de estos tumores. De esta forma, entrena al sistema inmunitario para que reconozca y elimine precozmente las células precancerosas y cancerosas antes de que se conviertan en tumores invasivos. Se trata de una estrategia de “interceptación” del cáncer.

Alta tolerancia de la vacuna

En el ensayo de fase Ib/II, realizado con 45 pacientes que presentaban lesiones precancerosas (pólipos) pero aún no habían desarrollado cáncer, los resultados publicados en la revista Nature Medicine muestran que:

  • La vacuna fue bien tolerada, sin efectos adversos graves.
  • Generó una respuesta inmunitaria duradera, con linfocitos T detectables incluso un año después de la vacunación.
  • Se observó ausencia de adenomas avanzados en los controles posteriores.
  • Las células T activadas demostraron capacidad para eliminar células tumorales en modelos experimentales.

Eduardo Vilar-Sánchez explicó: «Las estrategias actuales, como los cribados frecuentes o la cirugía preventiva electiva, ayudan a prevenir el cáncer, pero pueden afectar de forma significativa a la calidad de vida de estas personas». Por su parte, Marina Udier, CEO de Nouscom, destacó que este avance «ofrece un enfoque potencialmente transformador para los portadores del síndrome de Lynch que merecen un mejor abordaje de su riesgo».

Fase de sseguridad

El estudio ha completado con éxito la fase de seguridad e inmunogenicidad. Actualmente ya se están diseñando las fases II y III, que incluirán un ensayo multicéntrico internacional con entre 1.200 y 1.400 pacientes para evaluar la efectividad clínica real en la prevención de tumores.

Si los resultados continúan siendo positivos, la vacuna podría estar disponible para uso clínico entre 2029 y 2031, primero para pacientes con síndrome de Lynch y, potencialmente en el futuro, para poblaciones de mayor riesgo general.

Este desarrollo representa uno de los avances más esperanzadores en la prevención del cáncer hereditario en las últimas décadas y abre la puerta a nuevas vacunas preventivas contra otros tumores con perfiles genéticos similares.

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