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Primeros malversadores y prevaricadores beneficiados por la amnistía de Sánchez

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El Tribunal Superior de Cataluña borra los delitos perpetrados por el exconsejero Miquel Buch y por el exescolta de Puigdemont en Waterloo, Lluís Escolà

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha aplicado por primera vez la amnistía de Sánchez para el borrado de delitos perpetrados en el marco del proceso separatista. Los condenados cuyos delitos se borran son Miquel Buch Moya (exconsejero de Interior de la Generalidad) y Lluís Escolà Miquel (escolta del golpista fugitivo, Carles Puigdemont).

Como un precedente de la exoneración masiva de procesados y condenados, el juez a cargo del caso aplicó los art. 1, 3 y 8 de la amnistía de Sánchez y ha extinguido toda la responsabilidad penal por la que fueron procesados, es decir: ya no hay registro de que perpetraron delitos.

Los primeros condenados blanqueados por la amnistía de Sánchez

Miquel Buch perpetró delitos de prevaricación y malversación, por los que recibió la condena de cuatro años y seis meses de prisión y 9 años y medio de inhabilitación especial para empleo o cargo público.

Luís Escolá recibió sendas condenas como cooperador necesario del delito de prevaricación y por malversación, con penas de cuatro años de prisión y nueve años de inhabilitación especial para empleo o cargo público.

La amnistía de Sánchez borra el delito de crear una plaza falsa para pagar con dinero público la escolta de Puigdemont

En mayo de 2018, el presidente regional Joaquín Torra nombró consejero de Interior a Miquel Buch. El 30 de ese mes, Buch creó una vacante a medida de Escolá, como ‘Asesor en materia de sistemas de seguridad’, para, según la sentencia, “que fuera cubierta, aun a sabiendas de que no desempeñaría, efectivamente, dichas funciones y con la única finalidad de dar cobertura a la seguridad y protección reclamada por Carles Puigdemont”.

Ambos condenados sabían que la plaza era ficticia, pues servía para proporcionar un sueldo público a Escolà por ejercer de guardaespaldas de Puigdemont, que residía en Bélgica tras perpetrar un golpe de estado y escapar de España escondido en el maletero de un coche.

Quitaron plazas de Seguridad Ciudadana para financiar el sueldo del guardaespaldas del golpista

El guardaespaldas del prófugo en Waterloo recibió indebidamente 52.712 € de dinero público entre el 25 de julio de 2018, cuando Miquel Buch le nombra ‘asesor eventual’, y el 7 de marzo de 2019, cuando el escolta ‘dimite’.

‘Economist&Jurist’ añade que, para financiar el salario del guardaespaldas del fugitivo, se dieron de baja dos plazas correspondientes a la Unidad de Investigación y a la Unidad de Seguridad Ciudadana de Ciutat Vella, que no pudieron prestar servicio a los ciudadanos en una zona donde reina la delincuencia.

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