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El profesor de Irún ‘Jonpe’ condenado cuatro años y medio por acercamiento sexual a menores y amenazas

Jon Perurena alegó que eran las propias alumnas quienes se le acercaban porque lo consideraban como una ‘estrella del rock’

La Audiencia Provincial de Guipúzcoa condenó a un profesor de Educación Secundaria de Irún de nacionalidad española, Jon Perurena, alias «Jonpe», a cuatro años y medio de prisión por acercarse sexualmente a tres alumnas menores a través de internet y amenazarles para que borren las pruebas.

El tribunal absolvió a «Jonpe» de los delitos más graves de solicitud de favores sexuales a cambio de dinero y de exhibicionismo.

Se ofreció a ser un ‘sugar baby’

Los hechos ocurrieron durante el curso 2023-2024 en el centro donde impartía clases. El tribunal consideró probado que creó un perfil con identidad ficticia para contactarlas y mantener conversaciones cargadas de insinuaciones sexuales.

El acusado buscaba estrechar un cerco de seducción sobre las menores. Les hacía comentarios sobre su aspecto físico, les proponía encuentros y les ofrecía paseos en moto o en coche.

En algún momento preguntó quién podría ser su “sugar baby”. Las menores relataron que el tono de las charlas resultaba claramente impropio entre un profesor y sus alumnas.

‘Juanpe’ planeó encuentros que no llegaron a producirse

Las conversaciones se prolongaron con una intensidad y duración inadecuadas. El profesor facilitó su perfil falso a las alumnas y buscó proximidad física con un claro instinto sexual. La dirección del centro detectó la situación y el caso salió a la luz antes de que se concretaran los encuentros propuestos.

Además de los dos delitos de acercamiento sexual a menores de 16 años, el tribunal le declaró autor de un delito leve de acoso sexual y otro de amenazas condicionales. Envió un correo electrónico a varios alumnos en el que exigía borrar las capturas de pantalla y advertía que la policía rastrearía los móviles si se denunciaba lo ocurrido.

Declaró que las alumnas se le insinuaban

El profesor negó los hechos y se presentó como víctima de las menores, llegando a decir ante los medios que se le acercaban ellas y se insinuaban como si él fuera una estrella del rock, pero el tribunal rechazó su versión.

El tribunal consideró sólido y persistente el testimonio de las alumnas, respaldado por las evidencias digitales extraídas de sus teléfonos y por los testimonios de profesionales del centro escolar. La sentencia, que no es firme, impone además cuatro años de libertad vigilada una vez cumplida la pena de prisión.

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