El PSOE ya no domina ni en el campo andaluz. Lo que durante décadas fue uno de sus grandes bastiones electorales ha cambiado de manos en las elecciones andaluzas de 2026 y el golpe político es mucho más profundo de lo que reflejan los escaños.
El PP de Juanma Moreno no solo ha ganado en las grandes ciudades. También ha conseguido imponerse en los pequeños municipios y en las zonas rurales donde tradicionalmente el voto socialista resistía incluso en los peores momentos del partido. El mapa político de Andalucía cambia por completo y deja una imagen demoledora para María Jesús Montero.
La gran sorpresa no está solo en Sevilla, Málaga o Granada. Está en los pueblos.
El PP gana al PSOE también en el campo andaluz
Porcentaje de voto según los datos citados en las elecciones andaluzas de 2026
Fuente: resultados electorales citados en la noticia.
El campo andaluz rompe con el PSOE
Los datos dejan una fotografía histórica. En los municipios de menos de mil habitantes el PP se convierte en la fuerza más votada con un 40,2 % de los apoyos, superando al PSOE, que cae hasta el 34 %.
La diferencia parece pequeña, pero el simbolismo es enorme. Durante años el socialismo andaluz sobrevivió gracias a la fortaleza de las zonas rurales. Era su red de seguridad electoral. Ahora tampoco funciona.
El desgaste del Gobierno de Pedro Sánchez, la crisis interna del PSOE andaluz y la consolidación de Juanma Moreno como figura moderada han terminado por romper una fidelidad histórica que parecía imposible de mover.
En muchos pueblos pequeños el voto ya no se mueve por tradición política. Se mueve por cansancio, economía y gestión.
Juanma Moreno conquista todas las franjas de población
El dato más duro para el PSOE es que el PP gana en absolutamente todos los tamaños de municipio.
Desde las grandes capitales hasta las localidades más pequeñas.
Los mejores resultados populares llegan en las ciudades medias de entre 50.000 y 100.000 habitantes, donde el PP alcanza un espectacular 45,7 % de los votos. En las ciudades de más de 100.000 habitantes también supera ampliamente la media regional con un 43,1 %.
Juanma Moreno consigue así algo que hace apenas una década parecía impensable en Andalucía. Construir una mayoría transversal capaz de dominar tanto el voto urbano como el rural.
La estrategia de moderación del presidente andaluz y el desgaste socialista han terminado creando una tormenta perfecta para la izquierda.
María Jesús Montero no conecta con el antiguo feudo socialista
Uno de los mayores problemas del PSOE ha sido la incapacidad de María Jesús Montero para movilizar al votante tradicional andaluz.
Ni siquiera el hundimiento parcial de las formaciones situadas más a la izquierda ha servido para frenar la caída socialista.
Por Andalucía y Adelante Andalucía tampoco logran grandes resultados en los municipios pequeños, lo que demuestra que el problema de la izquierda andaluza es mucho más profundo y estructural.
La sensación de desconexión entre el discurso nacional del PSOE y las preocupaciones reales de muchos municipios rurales ha pesado más que nunca.
Precios, empleo, agricultura, agua y desgaste político han marcado unas elecciones donde el votante rural ha enviado un mensaje claro.
Vox resiste mejor en las ciudades medias
Mientras PP y PSOE protagonizan el gran terremoto electoral, Vox mantiene una posición relativamente estable y vuelve a destacar especialmente en las ciudades medias.
La formación obtiene un 15,7 % en municipios de entre 50.000 y 100.000 habitantes, muy por encima de su media regional.
Sin embargo, sus resultados bajan notablemente en las localidades pequeñas, donde apenas supera el 12 %.
Jaén y Almería vuelven a convertirse en algunos de sus territorios más favorables dentro de Andalucía.
La izquierda alternativa sigue sin encontrar su espacio
Adelante Andalucía consigue sus mejores datos en las grandes ciudades, donde alcanza el 11,9 %, mientras que Por Andalucía obtiene su mejor resultado en municipios de entre mil y diez mil habitantes.
Aun así, ambas formaciones quedan lejos de convertirse en una amenaza real para el dominio del PP.
El problema para la izquierda es doble. Pierde apoyo en las ciudades y también en el campo.
La fragmentación, la falta de liderazgo y la incapacidad de construir un mensaje potente han dejado a todo el bloque progresista muy lejos de competir por la Junta.
Andalucía cambia de ciclo político
El vuelco electoral de 2026 deja una conclusión difícil de ignorar. Andalucía ya no responde políticamente como hace diez o quince años.
El dominio histórico socialista en el mundo rural se ha roto y el PP logra consolidar una hegemonía territorial que abarca prácticamente toda la comunidad.
El mapa electoral muestra una transformación profunda del voto andaluz.
Y esta vez el golpe más duro para el PSOE no llega desde las grandes ciudades.
Llega desde los pueblos donde antes siempre ganaba.













